jueves, 19 de febrero de 2009


garrido



El teniente Aldo Roberto Garrido nació en Tucumán el 15 de mayo de 1947, día de San Isidro Labrador, en un pueblito curiosamente llamado San Isidro de Lules. duelo

No podemos dejar de mencionar que no puede ser obra de la casualidad que hiciera su vida y su carrera en la ciudad de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires, donde encontró la muerte de la manera más absurda y cobarde por parte de un hombre y una mujer, que lo asesinaron por la espalda. Dios le asignó una misión y se lo llevó cuando ya la había cumplido...

Desde hace 30 años se lo podía ver siempre con su uniforme azul impecable y su gorra con el escudo brillante, atento para vigilar y ayudar a cualquier vecino de San Isidro que lo necesitara.

Paraba en la esquina de Belgrano y Chacabuco, en el centro comercial de San Isidro y cada mañana los vecinos y ocasionales transeúntes de la zona eran saludados cordialmente con una sonrisa, e incluso algunos de ellos disfrutaban de una charla cordial con el amigo policía del barrio.

Era conocido por casi todos y él tambien conocía los nombres de la mayoría de los vecinos, de sus hijos y familiares. Los que hoy son padres de familia lo recuerdan con cariño, respeto y admiración, porque tuvieron la suerte de crecer con una figura protectora que hoy casi se ha extinguido. Algunos de los comerciantes de la zona hasta tenían agendado el número de su celular. 


Garrido estaba siempre atento a los detalles, desde cortar el tránsito y ayudar a personas mayores o embarazadas a cruzar hasta acompañar a cobrar a los bancos de la zona a algunos jubilados del barrio.

Nunca perdió la costumbre de sonreir, saludar a todos y tambien educar.... ya que era un pacifista nato y no ostentaba el uso de su arma sino que aplicaba medidas preventivas y hasta tenía palabras y consejos para los jóvenes que podían meterse en problemas. Era común verlo a la salida de los colegios, aplacando peleas y quizá hasta actuando como un docente más, enseñando lo que hoy pocos enseñan.... los valores y la dignidad.

Una de las maestras de la zona solía quedarse charlando con él de filosofía, porque tenía una visión pacifista y conciliadora de la vida, y nunca se permitió dejar de servir al ciudadano.

Encontró la muerte en el momento en que pasaba a recorrer, como todos los días, los locales de la calle que le tocaba patrullar, saludando siempre con su característica sonrisa.

En uno de los locales de ropa, Garrido vio movimientos raros y entró a ver qué pasaba para ayudar a los comerciantes. Según versiones, el policía intentó reducir a una pareja de delincuentes, un hombre y una mujer, quienes forcejearon con él. No se determinó aún si fue el ladrón o la mujer quien logró quitarle el arma a Garrido y le disparó 3 tiros; 2 en el pecho y 1 por la espalda, sólo para robar 200 pesos...

Tras su muerte, los comerciantes bajaron de inmediato las persianas y colocaron crespones en todos los locales de la calle Chacabuco, entre 9 de Julio y Belgrano.

A las 19hs. de ayer, la Catedral de San Isidro se vio desbordada por centenares de personas que, con bronca y dolor, se acercaron para participar de la misa en la que se recordó al policía, cuya conducta era considerada ejemplar.

Carteles hechos por los vecinos, con leyendas como.... 'Gracias, Garrido querido', 'Amigo policía, siempre te recordaremos', 'Se fue un amigo, que se haga justicia'.... 'Si son flores para nuestro héroe Garrido, llévelas nomás', ofrecía el florista Roque Paz a quien quisiera homenajear al héroe...

'Mientras yo daba clases, Garrido paseaba a mi hijo, que hoy tiene 20 años', decía Silvia Sánchez, sin poder contener el llanto. 'Impar, noble y alegre, casi un emblema de este barrio como es el mástil de la calle Belgrano'...

'Cuando Garrido veía niños descalzos o hambrientos enseguida cruzaba a algún bar, los alimentaba y después los llevaba a la zapatería. Pero si veía jóvenes descarrilados, les hablaba hasta convencerlos de que debían estudiar o hacer algo productivo', lo recordó Valeria Coolter.

La gente acariciaba su foto, pegada en las vidrieras de los locales. 'Chau, amigo, padre, tío, porque para esta comunidad fuiste todo eso y mucho más'.

El mundo virtual tambien se conmocionó con la triste noticia. En la red social Facebook ya se ha conformado el grupo 'Justicia para Aldo Garrido, el policía honesto y querido de San Isidro', que cuenta en un solo día con más de 1.100 miembros.

Garrido era adepto a la metafísica y se aferraba al pensamiento positivo como filosofía de vida. Aconsejaba a sus conocidos que ante un mal trago había que 'sonreír y moldear la mente con lindos pensamientos, ya que uno atrae lo que piensa'. Casi un apostol de la Vida Positiva...

'A pesar de que había pasado la edad para jubilarse, Garrido me pidió que hablara con los jefes policiales para que le permitieran seguir trabajando. Me dijo que quería seguir siendo útil. Anteayer lo encontré y le dije que en el Ministerio de Seguridad habían accedido a su pedido, que podría seguir siendo policía. Entonces se fue a dormir con una alegría; un día después lo mataron', recordó el juez Luis Cayuela, integrante de la Cámara de Apelaciones de San Isidro, quien conocía a Garrido desde hacía más de 20 años.

VidaPositiva le rinde un sentido homenaje a este héroe de todos los días, un hombre que encontró el propósito y misión de su vida y los cumplió con creces, de aquellos que son 'necesarios' y que cada vez cuesta más encontrar.

ALDO ROBERTO GARRIDO
Suboficial Mayor de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Edad: 61 años.
Vocación: 'El querido policía de la esquina...'

Martín Leonetti. VidaPositiva.com (Buenos Aires

 


Tags: amor al prójimo

Publicado por alfre1240 @ 8:01
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