
Desarrollada en Irlanda por la Doctora Caroline Guindon
PARÍS, miércoles, 6 de mayo de 2009 (ZENIT.org).-
En una aportación puesta en línea en el blog
de bioética de la Conferencia Episcopal de Francia por el sacerdote Olivier
Bonnewijn se aborda el tema de la asistencia médica y la procreación, abriendo
un debate que continuará con próximos artículos.
Bonnewijn, presbítero de la diócesis de Malinas-Bruselas y profesor de ética en
el Instituto Teológico de Bruselas, alude en su nota a la prueba de
infertilidad para las parejas y aporta una clarificación sobre lo que la
Iglesia católica dice respecto al recurso a las técnicas de producción de
embriones humanos.
¿Con quién hablar?, se pregunta Bonnewijn en su artículo. "Desde la
segunda mitad del siglo XX --afirma--, el progreso de la ciencia permite la
puesta a punto de tratamientos eficaces. Los médicos atienden casos de
infertilidad, dando así a numerosos esposos la posibilidad de realizar su deseo
de ser padres. La Iglesia se ha alegrado siempre de este progreso. Lo ha
animado y ha contribuido ampliamente a él. El desarrollo actual de la
'NaProtecnología' ofrece un ejemplo entre otros. La medicina de la procreación
hizo así irrupción entre las parejas poniéndose a su servicio ya sea antes,
durante o después de su unión conyugal".
Haciendo eco a la nota de Olivier Bonnewijn, Caroline Guidon aborda en su
aportación, dentro del mismo blog, el tema de la "NaProtecnología".
"A diferencia de las técnicas de asistencia médica a la procreación, que
rodean las causas de infertilidad y sustituyen el acto conyugal, la
"NaProtecnología" investiga y trata las causas subyacentes de la
infertilidad, tanto en la mujer como en el hombre, para permitir la concepción
en una relación sexual normal", afirma Guidon.
"El objetivo es, por tanto, ayudar las parejas a concebir su propio niño,
pero no a cualquier precio: nunca al precio de la salud mental y física de la
mujer, de la relación de pareja, de la destrucción de otros embriones o de la
desvalorización de la persona del niño por nacer", añade.
Caroline Guindon, médica, ejerce la "NaProtecnología" desde
septiembre de 2005 en la Clínica de Fertilidad de la Clínica Galway en Irlanda.
Guindon explica cómo la "NaProtecnología" puede ayudar a las parejas
que afrontan la infertilidad a concebir un niño en el respeto de su relación y
del embrión.
Accesible en Irlanda desde 1998, este método ha permitido a más de 800 parejas
irlandesas e inglesas llevar a término su embarazo. Hasta la fecha han sido
seguidas tres mil parejas.
Para acceder a los artículos: http://www.bioethique.catholique.fr/.
Para saber más sobre el método de la doctora Guindon: www.fertilitycare.fr
Por Nieves San Martín