Elecciones legislativas 2009
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“Las
elecciones del 28 de Junio se encuentran dirigidas fundamentalmente a
renovar cargos legislativos. Es en el Congreso y en las legislaturas
donde, en el marco de una sociedad pluralista, se discute y se acuerda,
en la búsqueda de políticas que procuren el bien común de nuestro
pueblo. Los candidatos elegidos serán protagonistas de un país que va a
celebrar ya dentro de poco doscientos años de existencia. Sin dudas, el
mayor desafío que se nos presenta es la construcción de una sociedad
madura donde los valores del diálogo, el reconocimiento del otro, la
aceptación de las opiniones diversas y las cualidades necesarias para
actuar en el marco de la prudencia política, logren encarnarse”. Así lo
expresa un comunicado de la Comisión Arquidiocesana del Área Sectores
de la Acción Católica de Buenos Aires.
En un comunicado que dieron a la luz ayer, los miembros de esta
comisión sostienen que “ante este panorama, resulta de suma importancia
la participación activa de todos los ciudadanos” y subrayan que “como
vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, anhelamos que en el estado
actual, no nos dejemos vencer por la apatía o el abatimiento y que cada
uno pueda, libremente y sin condicionamientos de ninguna especie, votar
de acuerdo con sus convicciones o participar, eventualmente, como
fiscal o autoridad de mesa, cumpliendo responsablemente con sus deberes
cívicos. Todo aquello que altere o amenace el normal desarrollo de los
comicios y la legítima expresión de la voluntad ciudadana atenta contra
el bien común de la sociedad. Todos debemos entender que la paz social
está por encima de toda conveniencia o coyuntura electoral”.
Por ese motivo, a través del mensaje se proponen poner en común
“aquellos principios que creemos irrenunciables y que deben iluminar
nuestro análisis previo a emitir nuestro voto”:
- “Todo
hombre y toda mujer tienen en sí una dignidad inviolable, que le
corresponde por su propia naturaleza y condición de hijos de Dios,
manifestada en el respeto por sus derechos, que ellos mismos y los
demás deben respetar sin condiciones, siendo asimismo responsabilidad
del Estado y de las instituciones políticas protegerlos y ayudar a
desarrollarlos”.
- “La protección del niño tanto antes como
después de su nacimiento y de su madre, propendiendo políticas para la
erradicación de toda forma de explotación -especialmente de menores- y
de la mortalidad infantil entre otros males”.
- “La
protección de la familia como expresión fundamental de la dimensión
social del hombre y de su derecho a elegir responsablemente sobre la
procreación y la educación de sus hijos”.
- “La garantía de
acceso a la educación, respetando sus creencias y convicciones, y a la
capacitación a lo largo de toda su vida”.
- “La
implementación de sistemas de salud y seguridad social eficientes y de
calidad que atiendan a la mejora del nivel de vida de la gente”.
- El fomento del trabajo que le permita a cada persona y a su familia
tener acceso a un nivel de vida verdaderamente humano en el orden
material, social, cultural y espiritual”.
- “El acceso a una vivienda digna”.
- “La atención particular de aquellas poblaciones más necesitadas,
mediante políticas tendientes a fomentar el desarrollo personal y
comunitario”.
“Y aunque todos debamos reconocer que muchas
veces nuestra mayor carencia haya sido el haber declamado mucho y hecho
poco para el cambio político en la búsqueda del bien común, el haber
renegado muchas veces de nuestras responsabilidades ciudadanas y de
nuestro deber moral en la participación política, hoy queremos sin
embargo reafirmar nuestro compromiso con la construcción de una
sociedad más justa y fraterna, donde se defienda y respete la vida
desde su concepción y hasta su último aliento, se trabaje firmemente
por la superación de toda injusticia y discriminación y se reconozcan y
consoliden los valores fuertemente arraigados en la cultura de nuestro
pueblo. Queremos votar con esperanza”, concluye el texto.+
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