jueves, 02 de julio de 2009
Catholic.net

Fuente: http://www.no-negociables.es/
Autor: http://www.no-negociables.es/
Al firmar este documento
queremos manifestar nuestro común acuerdo en la defensa de los siguientes
valores "no negociables":
1. Vida
La persona es sagrada e
inviolable, desde la concepción hasta la muerte natural.
2. Familia
La familia nace del compromiso conyugal. El matrimonio es un voto, en el
que un hombre y una mujer hacen donación de sí mismos y se comprometen a la
procreación y el cuidado de los hijos.
3. Libertad de enseñanza
Los padres tienen el derecho y el deber de educar a sus hijos. Son ellos
-no el Estado, ni los empresarios educativos, ni los profesores- los titulares
de ese derecho.
4. Bien común
El Estado está al servicio de
la sociedad y no al revés. El papel de la autoridad es ordenar la comunidad
política no según la voluntad del partido mayoritario sino atendiendo a los
fines de la misma, buscando la perfección de cada persona, aplicando el
principio de subsidiariedad y protegiendo al más débil del más fuerte".
Estos principios básicos para la actuación coherente del cristiano en
política han sido denominados "no negociables" por el Papa Benedicto XVI y
enumerados de esta manera: "...el respeto y la defensa de la vida humana, desde
su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre
hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien
común en todas sus formas" (*)
No podemos, por coherencia, colaborar con
partidos políticos que no respeten y defiendan de forma inequívoca estos
principios, aunque, dejando a salvo estos valores no negociables, cada candidato
y elector es libre de adoptar la actitud política que desee y de secundar las
iniciativas públicas que considere más convenientes, en ejercicio de su libertad
inalienable.
Por consiguiente animamos a asociaciones, instituciones,
organizaciones religiosas, laicas, sindicatos y partidos políticos a defender
estos principios no negociables.
Pedimos a los electores que en las
próximas Elecciones Europeas del mes de junio den su apoyo a los partidos que
apuesten por los POR LOS VALORES NO NEGOCIABLES con el objetivo inmediato de
conseguir que dichos valores empiecen a estar bien representados en las
instituciones parlamentarias.
España, febrero de 2009.
Si deseas
suscribirte al Manifiesto de los valores
no-negociables
(*)
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html
Responsabilidad de políticos y
legisladores católicos ante los principios
innegociables
Fuente: Exhortación apostólica Sacramentum
caritatis
Autor: SS Benedicto XVI
Coherencia eucarística
83.
Es importante notar lo que los Padres sinodales han denominado coherencia
eucarística, a la cual está llamada objetivamente nuestra vida. En efecto, el
culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en
nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la
propia fe. Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una
importancia particular para quienes, por la posición social o política que
ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y
la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la
familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación
de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas.[230] Estos
valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores
católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse
particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para
presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza
humana.[231] Esto tiene además una relación objetiva con la Eucaristía (cf. 1 Co
11,27-29). Los Obispos han de llamar constantemente la atención sobre estos
valores. Ello es parte de su responsabilidad para con la grey que se les ha
confiado.[232]
Si deseas consultar el documento completo Sacramentum
caritatis
Tags: biética, familia