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| Noticias Globales |
Noticias Globales (www.noticiasglobales.org) fue uno de los primeros boletines telemáticos
distribuidos a través del correo electrónico.
Nacido en 1998, en
sus 11 años de vida se ha ido consolidando como
una de las fuentes claves y fiables para comprender temas
relacionados con los ataques a la familia y a la
vida; sobre el homosexualismo, el ecologismo, la teología de liberación,
las políticas de reducción de la natalidad y todo ese
proceso internacional para la instauración de un nuevo orden mundial
a través de una nueva ética.
Entrevistamos al doctor Juan
Claudio Sanahuja, sacerdote y estudioso de todos estos temas. Buenos
Aires, Argentina, 2 de julio de 2009
“Desde el principio comenzamos
a nombrar a instituciones y a personas, porque la información
tiene que huir de la vaguedad”.
---Jorge Enrique Mújica:
Hoy conocemos a un servicio consolidado como una de las
mejores fuentes en temas vinculados a tantos puntos de actualidad.
¿Cómo nació Noticias Globales y cuáles siguen siendo sus objetivos
prioritarios?
--Juan Claudio Sanahuja: Noticias Globales nació porque comprobamos que
una de las causas más importantes del auge de la
cultura de la muerte era la falta de información detallada.
Me explico mejor. En 1992, el Cardenal Alfonso López Trujillo,
en el marco de un congreso de movimientos pro-vida que
se realizó en Monterrey (México), nos convocó a un grupo
no muy numeroso de sacerdotes y obispos que trabajábamos desde
hacía años en los temas relacionados con la defensa de
la vida humana, para transmitirnos que debíamos hacer lo posible
para introducir la agenda pro vida en las estructuras pastorales
de la Iglesia. Después llegaron otras reuniones internacionales, tanto de
movimientos pro vida como de políticos y legisladores, orientadas
Los
invitados a esas reuniones -todos muy bien intencionados- no conocían,
por ejemplo, los documentos internacionales originales y tampoco conocían su
proceso de gestación; ignoraban los alcances jurídicos del programa de
acción de las conferencias internacionales; ignoraban la jerarquía de normas
internacionales; confundían una reunión de la Asamblea General con la
de un comité o una agencia de la ONU; no
creían que las conclusiones de las reuniones internacionales pudieran afectar
a la legislación de sus países. Ingenuamente caían en alianzas
estratégicas con agencias de la ONU, como la OMS, UNICEF
o el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas; aceptaban
ayudas de las ONG’s abortistas, etc…
En temas más específicos
como por ejemplo “salud reproductiva”, no veían que ese término
era un eufemismo de la palabra aborto… y así siguiendo.
¡Cuánto costó! Aún sigue dándonos trabajo otro punto en el
que debemos seguir insistiendo: mostrar la incompatibilidad de la llamada
perspectiva de género con la antropología cristiana.
Por eso, años
después, el Cardenal López Trujillo ideó el Lexicon, publicación del
Pontificio Consejo para la Familia, para aclarar los términos confusos
y ambiguos usados en el lenguaje de los documentos internacionales.
Cabe recordar que Benedicto XVI, en la homilía del funeral
del Cardenal, citó al Lexicon explícitamente, como una importante obra
de servicio a la Iglesia.
Noticias Globales, nació en 1998,
con esa intención: informar detalladamente. Y nuestro objetivo prioritario sigue
siendo el mismo: informar. Informar es también alertar, ayudar a
pensar y ayudar a reaccionar, para que cualquier persona que
analice la realidad pueda encontrar los rastros de la cultura
de la muerte en su entorno.
Contra la opinión de
muchos, desde el principio comenzamos a nombrar a instituciones y
a personas, porque la información tiene que huir de la
vaguedad. La cultura de la muerte tiene usinas y a
éstas las conforman personas con nombres y apellidos, y esas
personas tienen un historial. Todo eso hay que conocerlo y
darlo a conocer.
Tratamos de evitar expresamente la postura peligrosísima
de aquellos que, a pesar de todas las evidencias, se
empeñan en buscar puntos de contacto y de diálogo con
posiciones que son irreconciliables entre las distintas manifestaciones de la
cultura de la muerte y la doctrina católica o la
misma ley natural.
Sigue vigente todo lo que decíamos, en
1999, en la introducción a la página de Noticias Globales.
“Las llamadas grandes conferencias internacionales de los años 90,
organizadas por las Naciones Unidas, fueron el modo de poner
en práctica el Informe Kissinger”.
---Jorge Enrique Mújica: Cuando finalizaron
los grandes conflictos bélicos mundiales del siglo pasado, el mundo
estaba ansioso de un cambio: pasar de un caos producido
por el odio, la guerra y la muerte a uno
de fraternidad, vida y paz. Los beneficios económicos de la
globalización empezaban a ensanchar algunas carteras así que aprovechándose de
la buena disposición, algunos grupos vieron la posibilidad de instaurar
un nuevo orden mundial donde todo girara en torno a
sus intereses aunque haciendo ver todas las “mejoras” como aparentes
beneficios para la humanidad. Había que empezar por algún lado
así que el plan de partida fue construir una nueva
ética mundial, en relación con las normas y los valores,
que fomentase una nueva visión del mundo que a ellos
les favoreciesen. Infiltrados en la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) comenzaron a promover su ideología organizando una serie de
conferencias de carácter planetario donde se abordaban puntos neurálgicos que
les ayudasen a producir ese cambio: la educación (Jomtien, 1990),
la infancia (Nueva York, 1990), el medio ambiente (Río de
Janeiro, 1992), los derechos humanos (Viena, 1993), la población (El
Cairo, 1994), el desarrollo social (Copenhagen, 1995), la mujer (Beijing,
1995), el hábitat (Estambul, 1996) y la seguridad alimenticia (Roma,
1996). Toda esa serie de conferencias no logró de una
vez su cometido, aunque sí sembró la semilla necesaria para
hacer surgir crédulos adeptos y ver nacer nuevas organizaciones focalizadas
en la lucha por la implantación y aplicación de
la nueva ideología. Sabían de dónde partir (imponer una nueva
ética mundial) y a dónde querían llegar (a un nuevo
orden mundial), pero el medio, las conferencias, no les había
dado los frutos esperados, así que el paso más importante
fue encontrar otra hoja ruta, otro instrumento: la carta de
la tierra. ¿Qué es esa carta y en qué consiste?
--Juan
Claudio Sanahuja: Más que hablar de la Carta de la
Tierra, yo prefiero hablar de los nuevos paradigmas éticos o
nueva religión universal: un credo sin principios inmutables, en el
que se ha abolido la trascendencia de la persona humana,
del que la Carta de la Tierra es sólo una
manifestación.
Pienso que el origen está en el llamado
Informe Kissinger (1974), cuando se establece como objetivo político de
los Estados Unidos que se deben cambiar los preceptos religiosos
y culturales de los pueblos, que son los que hacen
inviables las políticas de control de natalidad.
Las llamadas grandes
conferencias internacionales de los años 90, organizadas por las Naciones
Unidas, fueron el modo de poner en práctica el Informe
Kissinger. En ellas se planifica el nuevo proyecto de poder
global, un proyecto de poder totalitario. Como proyecto totalitario intenta
dar una respuesta única y universal a todas las cuestiones
que se puedan plantear los seres humanos en cualquier situación
en la que se encuentren, cualquiera sea el lugar dónde
estén. Entonces, por definición, este proyecto necesita colonizar la inteligencia
y el espíritu de todos y cada uno de los
habitantes del planeta.
“Se habla de “reingeniería social”,
para construir una nueva sociedad sobre bases totalmente distintas a
las que conocemos, tratando de contrarrestar y anular lenta y
discretamente toda visión trascendente del hombre, para sustituirla por un
nuevo sistema de valores”.
En los mismos textos de esas
conferencias se habla de “reingeniería social”, para construir una
nueva sociedad sobre bases totalmente distintas a las que conocemos,
tratando de contrarrestar y anular lenta y discretamente toda visión
trascendente del hombre, para sustituirla por un nuevo sistema de
valores. Por eso, yo la llamo “reingeniería social anticristiana”.
Con la
Carta de la Tierra se pretende sustituir los Diez mandamientos,
lo han declarado ellos mismos. Se endiosa a Gaia, la
“madre tierra”. Se reduce a un mismo nivel a todas
las creaturas, la persona humana se equipara a los individuos
de las otras especies: recordemos que existe un proyecto -el
proyecto Gran Simio- que pretende declarar los derechos “humanos” de
algunas especies de monos (gorilas, chimpacés, bonobos, etc.). Es más,
en algunos casos se llega a hablar de la persona
humana como parásito de la naturaleza. Por supuesto que desaparecen
la noción de creación y la noción de trascendencia de
la persona.
Hay proyectos menos “groseros” que la Carta de
la Tierra, aunque en todos ellos está presente el ecologismo
como ideología. Por ejemplo, la Ética Planetaria de Hans Küng
y, en general, todos los que imponen la idea de
una moralidad autónoma, por la que el ser humano construye
su propio código moral sin sujetarse a ninguna norma inmutable,
universalmente válida para todos los hombres. Se elimina así la
noción de ley natural y de ley divino positiva. La
New Age presta un gran servicio a estas corrientes.
“Los llamados “nuevos derechos humanos” son fruto de esa visión
materialista de la persona, de una antropología falsa y distorsionada,
que por un lado reduce a la persona a su
materialidad y, por otro, la convierte en su propio supremo
legislador”.
---Jorge Enrique Mújica: Uno de los puntos a favor
que se han ganado los promotores del nuevo orden mundial
es la confusión generada y la aceptación pasiva de gran
parte de la humanidad. Muchos se preguntan: “¿qué hay de
malo en que se declaren “nuevos derechos” para el hombre?”,
en todo caso sería más un beneficio con el cual
nos veríamos favorecidos.
--Juan Claudio Sanahuja: Justamente, uno de los “nuevos
paradigmas éticos” a los que me refería antes, es el
“nuevo paradigma de los derechos humanos”, según el cual los
derechos humanos están en continua evolución. Los que crean los
“nuevos derechos” son los Comités del Sistema de Derechos Humanos
de la ONU.
Los llamados “nuevos derechos humanos” son fruto
de esa visión materialista de la persona, de una antropología
falsa y distorsionada, que por un lado reduce a la
persona a su materialidad y, por otro, la convierte en
su propio supremo legislador.
Los “nuevos derechos” están en contradicción con
la naturaleza humana. No sólo el supuesto derecho al aborto,
que le da a la mujer la potestad de matar
nada menos que a su propio hijo, sino también, por
ejemplo, el falso derecho a la “identidad de género autopercibida”,
por el cual ya no se nace varón o mujer,
sino que cada uno “construye” su propia sexualidad, dando pie
de esa forma a la aceptación social y jurídica de
todo tipo de aberraciones. Así, la ONU hablará del “nuevo
paradigma de familia”, para justificar el mal llamado “matrimonio” entre
personas del mismo sexo.
---Jorge Enrique Mújica: En la edición quincenal
de La Civiltá Cattolica (cf. 16 de mayo de 2009,
cuaderno 3814), los padres jesuitas reproducen el texto de la
Comisión Teológica Internacional titulado “En busca de una ética universal:
nueva mirada sobre la ley natural”, ahora también disponible en
la página web del Vaticano. En buena medida es como
un vademecum sobre la visión católica –y respuesta– a todo
ese programa de reingeniería social que usted ha denunciado en
múltiples ocasiones. ¿La ley natural ha dejado de ser válida
para fundar la ética universal? Tal parece que ahora hay
una tendencia a separar el orden ético del económico, jurídico
y político.
--Juan Claudio Sanahuja: Se trata del último documento
de la Comisión Teológica Internacional, que responde a la constante
prédica de Juan Pablo II y Benedicto XVI llamándonos a
redescubrir la ley natural.
Juan Pablo II nos dijo, hablando
justamente de la cultura de la vida: “Para la eficacia
del testimonio cristiano, especialmente en estos campos delicados y controvertidos,
es importante hacer un gran esfuerzo para explicar adecuadamente los
motivos de las posiciones de la Iglesia, subrayando sobre todo
que no se trata de imponer a los no creyentes
una perspectiva de fe, sino de interpretar y defender los
valores radicados en la naturaleza misma del ser humano”.
Benedicto
XVI tiene muchas intervenciones en este sentido. Una de ellas,
quizás la más sencilla para el común de las personas,
es la enunciación de los “principios no negociables”: la defensa
de la vida humana desde la concepción hasta su muerte
natural; el matrimonio como la unión de un hombre con
una mujer y el derecho de los padres a la
educación de sus hijos. Estos principios el Papa los enuncia
para guiarnos en el testimonio público y en la acción
social y política. El mismo lo dice: “son las pautas
que nunca se podrán derogar ni dejar a merced de
consensos partidistas en la configuración cristiana de la sociedad”.
Tengo la
impresión de que a nivel de toda la Iglesia, hace
falta una catequesis muchísimo más profunda, sobre los principios no
negociables, por parte de la jerarquía católica.
---Jorge Enrique Mújica: En
los últimos años hemos visto como algunas religiones se van
alineando a las directrices emanadas de Conferencias Mundiales organizadas por
la ONU. De hecho, en 1993 el “parlamento de las
religiones” (en el que no está la Iglesia católica) hizo
pública la “Declaración por una ética planetaria”. En ella afirmaba
que existe ya un consenso para fundar una ética planetaria.
¿Qué sentido tiene entonces la Declaración de los Derechos Humanos?
¿Por qué la Iglesia católica no suscribió la declaración del
parlamento de las religiones? ¿Se puede hablar de un manejo
de las religiones por parte de la ONU?
--Juan Claudio Sanahuja:
Entre las conferencias del Milenio (ONU, New York, 2000), tuvo
lugar la Conferencia de líderes religiosos, organizada por el Secretario
General de la ONU y la United Religion Iniciative (URI)
de Ted Turner. En el documento final, que la Santa
Sede no firmó ya que se opone a la esencia
del cristianismo, esos líderes se comprometieron a no enseñar verdades
dogmáticas -principios inmutables-, a relativizar su lenguaje y a no
hacer proselitismo. Para darnos una idea, la URI considera el
proselitismo cristiano como una forma de dominación colonialista.
Un acontecimiento
más reciente fue la reunión de 2004, en Ámsterdam,
organizada por el gobierno holandés y el Fondo para la
Población de las Naciones Unidas, en preparación para El Cairo+10,
que versó sobre “derechos sexuales y reproductivos, cultura y religión”.
Una de sus conclusiones, calificada de vital en el documento
final, fue la de invertir recursos humanos y económicos para
“‘convencer’ a los líderes religiosos de democratizar su discurso en
materia de derechos sexuales y de derechos reproductivos”.
Se
trata de imponer una nueva ética o una religión universal
que se asiente, por un lado, en el relativismo y,
por otro lado, en la idolatría de la ley positiva,
la ley civil, fruto de consensos parlamentarios o políticos que
van cambiando con el tiempo al servicio de los intereses
de quienes detentan el poder. Ya a finales de los
años 80 y principios de los 90 la UNESCO comenzó
a impulsar una ética universal de valores relativos.
El binomio
relativismo-positivismo jurídico es una clarísima manifestación de “la alianza de
la democracia con el relativismo ético ( … ) que quita a
la convivencia civil cualquier punto seguro de referencia moral, despojándola
más radicalmente del reconocimiento de la verdad”, como nos advirtió
Juan Pablo II. Esta alianza “se convierte con facilidad en
un totalitarismo visible o encubierto”.
En el caso específico de
lo religioso, el relativismo, además de combatir toda verdad inmutable,
fomenta el sincretismo (la mezcla de distintas tradiciones religiosas). Otra
variante del relativismo en este campo es el igualitarismo entre
las religiones, que dice: “no importa en lo que se
crea, lo importante es creer en algo”.
El Cardenal
Ratzinger respondió a esto: “Cristo es totalmente diferente a todos
los fundadores de otras religiones, y no puede ser reducido
a un Buda, o a un Sócrates, o a un
Confucio. Es realmente el puente entre el cielo y la
tierra, la luz de la verdad que se nos ha
aparecido”. Sobre todo, recordemos que al tiempo que se daba
la Conferencia de líderes religiosos de la ONU, el 5
de septiembre de 2000, la Congregación para la Doctrina de
la Fe presentó la declaración Dominus Iesus sobre la
unicidad y la universalidad salvífica de Jesucristo y de la
Iglesia. La relación de la declaración con la avalancha de
los nuevos paradigmas éticos y sobre todo con la imposición
del sincretismo y del indiferentismo religioso está más que clara.
Todas las grandes reuniones de Naciones Unidas van acompañadas de
foros o reuniones menores de “líderes religiosos”. Allí han tenido
su origen organismos permanentes como el Global Faith-Based Organization Forum,
que depende de la organización Religiones para la Paz (Religions
for Peace), cuyo presidente emérito, ahora moderador internacional, es el
príncipe El Hassan bin Talal de Jordania, que fuera presidente
del Club de Roma y es miembro de la Iniciativa
Carta de la Tierra.
Religiones para la Paz apoyó
en la ONU la creación de la nueva religión universal
para “una nueva era, era dorada de armonía y prosperidad,
de paz y justicia”. El texto mezcla pasajes bíblicos del
Profeta Isaías, las Profecías de Zoroastro, las Promesas del Corán,
la Visión Sikh, la Doctrina Jain, y las teorías de
Confucio, del Budismo, el Taoísmo; el Bhagavad-Gita, el sintoísmo, las
escrituras Bahá’í, y la religión sioux: se trata de la
consagración internacional del sincretismo religioso.
“En el paradigma “de
nueva religión universal” se entrelazan el relativismo moral, con el
sincretismo y el indiferentismo religioso y el panteísmo”.
---Jorge Enrique Mújica:
Uno de los temas que más abundan en relación a
la así llamada “nueva ética” son los derechos de la
naturaleza o de la madre tierra. Cuando los propulsores del
nuevo orden mundial hablan de respeto a la naturaleza qué
quieren significar exactamente.
--Juan Claudio Sanahuja: Antes que nada, digamos
que hay un legítimo mensaje de preocupación por la naturaleza
en la doctrina católica que está expuesto por Juan Pablo
II, por ejemplo, en la encíclica Sollicitudo rei socialis.
Por otro lado, ya hemos visto que en el paradigma
“de nueva religión universal” se entrelazan el relativismo moral, con
el sincretismo y el indiferentismo religioso y el panteísmo.
En cuanto
a la preocupación del “nuevo orden” por la naturaleza, ésta
es muy relativa, yo diría que es una fachada. En
el fondo está el propósito de los países centrales de
conservar grandes reservas naturales para alimentar sus opulentos patrones de
consumo. Juan Pablo II advertía sobre “la carrera desenfrenada al
acaparamiento y a la explotación de los bienes de la
tierra por parte de unos pocos privilegiados que sienta las
bases para otra forma de guerra fría, entre el Norte
y el Sur del planeta”.
Es decir, el poder político-económico
de los países centrales fomenta el ecologismo como un disfraz
para sus intereses y se da la paradoja de que,
el neo-marxismo indigenista -por ejemplo de Leonardo Boff, Evo Morales,
Rafael Correa- le está haciendo el juego al capitalismo extremo
al cual ellos declaran que quieren combatir.
“Los problemas
que hemos tenido nos confirman que la buena información sólo
molesta al tirano”.
---Jorge Enrique Mújica: En todo este tiempo
estoy seguro que su trabajo habrá causado más de alguna
molestia al poner en evidencia a personas o grupos de
poder…
--Juan Claudio Sanahuja: Los problemas que hemos tenido nos
confirman que la buena información sólo molesta al tirano. Hay
tiranos de todos los colores y en todos los ámbitos.
Por citar dos extremos que nos han causado molestias,
por un lado, están los dialoguistas para los que el
diálogo y el consenso, aún en temas que no lo
admiten -como los principios no negociables-, son valores supremos. Y
por otro lado, están quienes pretenden imponer la “normalidad” de
su estilo de vida antinatural, por ejemplo, los grupos de
homosexuales.
Todos tienen en común la pretensión de imponer
un pensamiento único, políticamente correcto. Hasta ahora, gracias a Dios,
hemos tenido fortaleza para sobre llevar esas presiones, y esperamos
que Dios nos la siga concediendo.
---Jorge Enrique Mújica: Si
uno lee cualquiera de las noticias que usted elabora, es
fácil constatar lo bien preparadas que están. Sin embargo viene
una pregunta que podría parecer un poco fuerte: en estos
once años de existencia, ¿puede decir que algo ha cambiado
para bien con su abnegada labor? ¿Cuáles cree que son
los mejores frutos de su trabajo en todo este tiempo?
--Juan Claudio Sanahuja: Pienso que no somos nosotros los que
tenemos que hacer balance. Se que hemos influido para que
en algunos medios cristianos se hayan comenzado a nombrar instituciones
y personas, tratando de dar una información más concreta. Tengo
conocimiento de muchas personas a las que los boletines de
Noticias Globales han alertado sobre algún tema y a raíz
eso han comenzado a trabajar en algún aspecto de la
cultura de la vida. Más de una Conferencia Episcopal nos
ha pedido información sobre algún tema en particular, etc. Pero
yo prefiero dejar el balance en manos de Dios.
***
El padre Juan Claudio Sanahuja nació en Buenos Aires el
16 de septiembre de 1947. En 1968 terminó la licenciatura
en Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra.
Luego de cursar estudios de Teología en Roma, obtuvo el
grado de Doctor en Teología por la Universidad de Navarra,
en 1973. Se ordenó sacerdote en Madrid, el 13 de
agosto de 1972. Pertenece al clero de la Prelatura del
Opus Dei. Es profesor de Teología Moral Fundamental y Teología
Moral de Sacramentos del Studium Generale de la Prelatura del
Opus Dei en Argentina. Ha dictado también numerosos cursos de
Historia de la Filosofía e Historia de la Teología.
Profesor de Historia de la Iglesia IV en el Instituto
de Ciencias Religiosas (San Luis, Argentina), desde 1980 se dedica
a cuestiones relacionadas con la vida humana y la familia.
Es miembro correspondiente de la Pontificia Academia Pro-Vita, Vice-asesor del
Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires y Asesor eclesiástico
de la Fundación Nueva Cristiandad.
Ha colaborado con asociaciones como
AFAN (Asociación Familias Numerosas), SAEMB Sociedad Argentina de Ética Médica
y Biológica), Mujeres por la Vida, etc.
Desde 1998 es
editor del boletín Noticias Globales, sobre temas que se relacionan
con la defensa y promoción de la vida humana a
nivel internacional y, desde el año 2001, editor de Notivida,
boletín de noticias relacionadas con Argentina.
Ha dictado numerosas conferencias y
cursos relacionados con la promoción de la vida humana y
la familia en Argentina (San Luis, Corrientes, Paso de los
Libres, San Juan, Bariloche, Salta, Tucumán, Mendoza, Catamarca) y en
el extranjero (Brasil, Paraguay, España, Ecuador, Uruguay, Chile, México).
Colaboró
en diversas iniciativas del Pontificio Consejo para la Familia. Ha
publicado, entre otros:
a) “El Gran Desafío, la Cultura de la
Vida contra la Cultura de la Muerte”, (Ed. Serviam, 1995,
Buenos Aires), con prólogo del Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente
del Pontificio Consejo para la Familia. Premio Faja de Honor
P. Leonardo Castellani, de la Exposición del Libro Católico de
Buenos Aires (1996).
b) “El Desarrollo Sustentable. Nueva Ética Internacional”,
Ed. Vortice 2003, Buenos Aires, con presentación del Cardenal Alfonso
López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. Premio
Faja de Honor P, Leonardo Castellani de la Exposición del
Libro Católico (2004).
Libros en colaboración:
a) “Universidad e Integración”
en “América Latina: el factor educativo en la integración”. Instituto
de Cooperación Universitaria (ICU). Ed. Japadre, L’Aquila (Italia), 1969.
b)
“De El Cairo a Beijing pasando por Copenhague” en “La
mujer hoy, después de Pekín”, J.C. ediciones, Rosario, 1995.
c)
“La Cuestión Ecológica” en Actas del 3er Congreso Latinoamericano de
Movimientos Pro-Vida, promovido por el Pontificio Consejo para la Familia,
Imprenta Congreso de la Nación, Buenos Aires, 1997.
d) Tuvo
a su cargo, la publicación de las Actas del 3er
Congreso Latinoamericano de Movimientos Pro-Vida (Luján 1996), promovido por el
Pontificio Consejo para la Familia, Imprenta Congreso de la Nación,
1997.
e) “El desarrollo sustentable como paradigma ético”, en “Bioética:
Un compromiso existencial y científico”. Universidad Católica San Antonio, Murcia,
2005
f) “La Familia y la vida en la legislación internacional
actual”, en “Soplo de Vida. Actas del 1er Congreso Nacional
Pro Vida Ecuador 2007”, Guayaquil, 21 al 25 de marzo
2007, Consejo Ecuatoriano de Laicos Católicos, Guayaquil
g) “La ideología
de género y el proceso de reingeniería social anticristiana”, en
“Mujer y Varón. ¿Misterio o autoconstrucción?”. CEU, Universidad Francisco de
Vitoria y UCAM, Madrid 2008
Es autor de numerosos artículos sobre
temas que hacen a la promoción de la vida humana
y la familia.
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