este es un espacio católico para expresar el pensamiento de la iglesia - comunidad de cristianos - sobre temas relacionados con la persona humana, las familias, la sociedad, el estado, la comunidad internacional...
Fuente: www.feliceslosninos.org Autor: Padre Oscar Pezzarini
Cuando
uno se plantea este tema, el de saber vivir, lo que también muchas veces
llamamos como “vivir la vida”, va a producir seguramente distintas reacciones y
distintas maneras de entender esto. Para muchos vivir la vida será disfrutarla
de cualquier manera y aprovechar todo lo que se pueda, ya que como decimos “la
vida es corta” y hay que vivirla.
Mi reflexión en este caso viene
recordando algo que leí hace ya mucho tiempo y que hacía referencia a que los
seres humanos muchas veces en lugar de “dedicarnos a vivir”, estamos pendientes
de “vivir mejor que los otros”, y eso quizás sea una de las causas que nos
impidan conseguir la felicidad, o al menos vivir de manera “triste”.
En
la vida nos está pasando como en los deportes, todo es una continua competencia
donde lo que importa es solamente el vencer al otro, el estar más adelante,
estamos condicionados por el “exitismo”.
En el deporte ya no vale un
buen trabajo hecho, una “táctica” desarrollada, el esfuerzo con el que se han
emprendido los encuentros, ya no se habla de hacer un buen juego, solidario,
donde, en el caso de un equipo, cada uno aporta lo suyo y nos sentimos bien de
haberlo hecho, de “haber dejado todo” todo como se dice, sino que vale, si salí
más adelante que el rival, si le gané, si soy mejor que el otro en los
resultados.
Quizás en el deporte, la frase de “lo importante es
competir” ya no tenga sentido, lo malo es cuando esto lo trasladamos a la vida.
Cuando estamos más pendientes de vivir mejor que el vecino, y no de
vivir bien, colmando nuestras expectativas y necesidades. No, tenemos que tener
y ser más que el otro.
Cuando “envidiamos” lo que tiene el otro, y no
disfrutamos en serio lo que tenemos nosotros.
Siempre estamos anhelando
lo que no tenemos, o mejor dicho, lo que tiene o ha logrado el otro, y así nunca
vamos a encontrar la felicidad, nunca sabremos vivir, creemos que nunca seremos
felices porque siempre estamos pensando en lo que me falta, que muchas veces es
lo que si tiene el otro, y no me doy cuenta de que puedo gozar y ser feliz con
lo que tengo.
No sé si de verdad aspiramos a ser felices, o a llegar a
la felicidad antes y por mejores caminos y resultados que los otros, entonces ya
nos convertimos en “competidores” de la vida, donde no nos interesa tanto llegar
a la meta, sino ser los mejores y más rápido que los demás, cuando en realidad
en la vida interesa e importa que sepamos vivirla, valorando lo que tenemos y
lograr nuestro desarrollo, logrando llegar a nuestras metas, y no tanto en
comparación con los demás.
La verdadera felicidad consiste en saber
disfrutar de lo que tenemos y no pasarnos la vida angustiados por lo que me
falta, y el otro tiene, pensando que la mejor riqueza que tengo es justamente lo
que tengo, lo que voy logrando con esfuerzo, sin compararme con los demás, y de
esta manera sí llenarnos de felicidad y saber “vivir la vida”.
Padre
Oscar Pezzarini Superior Provincial de la Obra
Don Orione en Argentina, Paraguay, Uruguay y México