sábado, 17 de octubre de 2009
Fuente: corazones.org


1-San Ignacio fue discípulo de los Apóstoles San Pablo y San Juan.

Recibió de ellos las Sagradas Escrituras (en sus cartas encontramos numerosas citas literales de los Evangelios Sinópticos).

Recibió de ellos también la revelación transmitida a voz viva. Esta le capacita para ser interprete veraz de la revelación escrita.

San Juan escribe: "Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran." Juan 21,25. Esas "otras cosas" forman la revelación transmitida oralmente a San Ignacio y a los otros Padres Apostólicos.  

2-San Ignacio gozaba de la plena aprobación y confianza de los Apóstoles ya que ellos mismos lo ordenaron obispo de Antioquía, sede de suma importancia. Permaneció en esa insigne sede por 40 años hasta su martirio.

3-La ortodoxia de San Ignacio era ampliamente reconocida, tanto por los padres de la Iglesia de su tiempo como en todos los siglos. Gozaba también del reconocimiento de los fieles como lo demostraron recibiéndolo en todas las ciudades por donde pasaba camino a su martirio en Roma.

4- La autenticidad de sus cartas está firmemente establecida. San Ignacio, siendo gran pastor y teólogo presenta con claridad y lucidez la doctrina católica ampliamente reconocida en su tiempo como Apostólica. Sus siete cartas demuestran claramente la catolicidad de los albores del cristianismo.

 


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Publicado por edelweiss306 @ 2:27
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