este es un espacio católico para expresar el pensamiento de la iglesia - comunidad de cristianos - sobre temas relacionados con la persona humana, las familias, la sociedad, el estado, la comunidad internacional...
Catholic.netNo basta la interpretación privada de la Biblia: tradición, magisterio y
escritura.
Los hermanos separados dicen que basta la libre
interpretación de la Biblia, es decir, que uno solo, por sí mismo (dicen que con
la ayuda del Espíritu Santo) puede entenderla, y que no se requiere que alguna
autoridad (en este caso el Magisterio o Tradición de la Iglesia Católica) nos de
la interpretación correcta. Esta concepción equivocada de las cosas, es la que
precisamente ha dado origen a la aparición de miles y miles de sectas, cada cual
llamándose a sí mismas cristianas y arrogándose el derecho de poseer la
interpretación verdadera de la Escritura. La doctrina católica sobre este punto
dice que la interpretación fiel y verdadera, la da el Magisterio de la Iglesia
(es decir el Papa reunido con los Obispos), basado en la Tradición Apostólica
(es decir la enseñanza que se conserva fielmente en nuestra Iglesia Católica
desde los orígenes del cristianismo).
Como ejemplos bíblicos de que ya
entonces, en la época que se escribió el Nuevo Testamento, existía la Tradición,
es decir, la transmisión de la enseñanza religiosa de forma exclusivamente oral,
tenemos los siguientes:
Mt 2.23 Así había de cumplirse lo que dijeron
los profetas: lo llamarán nazareno.
Jud 14-15 El patriarca Enoc, el
séptimo después de Adán dijo: ‘El Señor viene con miles de ángeles para juzgar a
todos’.
1 Cor 5.9 En mi carta (falta una carta a los Corintios) les
decía que no tuvieran trato con la gente de mala conducta.
Vemos en el
primer caso que Mateo habla de la enseñanza de los profetas de que Jesús sería
llamado “nazareno”, pero como podemos comprobar, esto sólo se conservó gracias a
la Tradición, porque no existe ningún libro de la Escritura que anteriormente al
Evangelio, mencione que Jesús sería llamado así. En el segundo caso, Judas en su
carta cita el libro de Enoc, que no es un libro canónico; es decir, no se
encuentra dentro del canon de los libros de la Biblia, pese a lo cual Judas lo
toma de referencia al escribir. Por último, en el tercer ejemplo, vemos que
Pablo en su primera carta a los corintios les habla de una carta anterior a
ésta, que no se ha conservado, o en todo caso, no se ha encontrado aún. Esto nos
dice que no toda la enseñanza de los apóstoles ha llegado hasta nuestros días de
manera escrita, pero sin embargo, se ha guardado fielmente en la Tradición
Apostólica, que celosamente preserva la Iglesia Católica.
En las citas
que vienen a continuación, podemos notar que no todo lo que se enseñó en la
Iglesia desde el principio se escribió, sino que gran parte de la enseñanza se
hizo de forma oral, con el ejemplo de vida. Todas esas enseñanzas que no están
escritas son las que constituyen la Tradición de la Iglesia, y que no hay que
confundir con costumbres o hábitos, que pueden variar de acuerdo a las épocas
históricas.
Jn 21.25 Jesús hizo también otras muchas cosas. Si se
escribieran una por una, creo que no habría lugar en el mundo para tantos
libros.
2 Tes 2.15 Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y guarden
fielmente las tradiciones que les enseñamos de palabra o por carta.
2
Tim 3.10 Tú, en cambio, has seguido de cerca mi enseñanza, mi modo de vida, mis
proyectos, mi fe.
2 Jn 12 Tendría muchas más cosas que escribirles, pero
prefiero no hacerlo por escrito … Espero ir a verlos y hablarles personalmente.
3 Jn 13 -14 Tendría muchas cosas más que decirte, pero no quiero hacerlo
por escrito, … Espero verte pronto y hablaremos cara a cara.
Fil 4.9
Pongan en práctica todo lo que han aprendido, recibido y oído de mí, todo lo que
me han visto hacer.
1 Cor 11.34 Lo demás ya lo dispondré cuando vaya.
Por otra parte, encontramos también pasajes bíblicos que nos hacen notar
que no basta la interpretación personal para entender correctamente la Palabra
de Dios, sino que se requiere de una autoridad competente (en este caso el
Magisterio de la Iglesia Católica), para comprender fielmente el sentido pleno
de la Sagrada Escritura. Lo contrario, es la causa de la aparición de nuevas
sectas cada día, cada una más apartada de la verdad.
Hch 8.31 El etíope
contestó: ‘¿Cómo lo voy a entender si no tengo quien me explique?’.
Rom
6.19 Ven que uso figuras muy humanas, pues tal vez les cueste entender.
2 P 1.20 Sépanlo bien: ninguna profecía de la Escritura puede ser
interpretada por cuenta propia.
2 P 3.16 Hay en ellas (cartas de Pablo)
algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes y poco firmes en la fe
interpretan torcidamente.
2 Cor 4.3 Si a pesar de eso permanece oscuro
el Evangelio que proclamamos, la oscuridad es para los que se pierden.
Por último, la Iglesia Católica, que es la que persiste desde el
principio, fundada por Cristo sobre Pedro, ha sido llamada a ser celosa
guardiana del depósito de la fe, de la sana enseñanza y con la responsabilidad
de dar la interpretación correcta de la Sagrada Escritura. La Tradición
Apostólica se ha transmitido y se sigue transmitiendo al Papa y los Obispos,
sucesores de los apóstoles. La Iglesia Católica es la única garantía, con la
ayuda del Espíritu Santo, de que el mensaje evangélico ha de permanecer
inalterado hasta el fin de los siglos.
1 Tes 4.2 Conocen las tradiciones
que les entregamos con la autoridad del Señor Jesús.
1 Tim 5.22 No
impongas a nadie las manos a la ligera, pues te harías cómplice de los pecados
de otro.
1 Tim 6.3 Si alguno enseña en otra forma y no se atiene a las
palabras auténticas, que son las de Cristo Jesús, y a la enseñanza que honra a
Dios.
2 Tim 2.2 Cuanto has aprendido de mí, confíalo a personas que
merezcan confianza y que puedan instruir después a otros.
2 Tim 1.13
Toma como norma la sana doctrina que has oído de mí sobre la fe y el amor según
Cristo Jesús. Conserva el precioso depósito.
2 Tim 1.14 Conserva el
precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.
2 Tim 3.14 Tú, en cambio, quédate con lo que has aprendido y de lo que
estás seguro, sabiendo de quiénes lo recibiste.
2 Tim 4.13 Cuando
vengas, tráeme la capa que dejé en Tróade, en casa de Carpo, y también los
libros, sobre todo los pergaminos.
1 Jn 2.24 Permanezca en Uds. lo que
oyeron desde el principio; si permanece en Uds. … permanecerán en el Hijo y en
el Padre.
Recordemos, para terminar, que durante los primeros años
de la predicación de los apóstoles, la enseñanza de la doctrina cristiana se
hacía única y exclusivamente de manera oral, es decir, por la Tradición
Apostólica, pues hasta entonces no se habían escrito ni los evangelios ni las
cartas apostólicas. Sólo posteriormente se fueron redactando los libros que
conforman el Nuevo Testamento. Cabe mencionar; además, que quién determinó que
libros pertenecían y cuáles no al canon bíblico (o sea la relación oficial de
los libros de la Escritura) fue la Iglesia Católica, a fines del siglo IV.
Yo creo, Señor; en Ti que eres la Verdad Suprema. Creo en todo
lo que me has revelado. Creo en todas las verdades que cree y espera mi
Santa Madre la Iglesia Católica y Apostólica. Fe en la que nací por tu
gracia, fe en la que quiero vivir y luchar fe en la que quiero morir.