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El estudio revela que los niños criados en un ambiente de
fe tienen 40 por ciento menos probabilidades, que el promedio nacional de
Canadá, de ser sexualmente activos
Autor: Aciprensa
| Fuente: Aciprensa.com
Un reciente estudio realizado en Canadá reveló que los niños y adolescentes sí
escuchan y quieren aprender de sus padres la tan necesaria educación sexual para
vivir una recta sexualidad.
Una de las conclusiones del estudio realizado
por el Institute of Marriage and Family Canada (Instituto de Matrimonio y
Familia Canadá-IMFC) señala que "si bien parece desalentador ver algunas
correlaciones entre las conductas de la familia hace algunos años y la actividad
sexual de sus hijos actualmente, las noticias son positivas: los adolescentes sí
escuchan y quieren escuchar a sus padres, como indican las
encuestas".
Esta investigación, conducida por el Dr. Frank Jones, se
realizó en base a las estadísticas del National Longitudinal Survey of Children
and Youth (Encuesta nacional entre niños y jóvenes) explica que los datos de la
investigación se tomaron de un estudio realizado entre niños de seis a once
años, a quienes se entrevistó nuevamente ocho años después, ya como
adolescentes, en donde se muestra que el estilo de vida de los padres influye
directamente en la vida sexual de sus hijos.
Los datos muestran, entre
otras cosas, que las hijas de padres bebedores tenían un 38 por ciento más de
probabilidades de ser sexualmente activas, mientras que un 22 por ciento más de
fumadores se encontraban en la misma situación.
El estudio resalta además
que "un estilo de vida de los padres que es cálido, comunicativo, cercano y que
se involucra con sus hijos estableciendo límites, protege a los adolescentes de
estar en situaciones de riesgo y los ayude a desarrollarse como adultos
saludables y autónomos", postergando su iniciación sexual.
Tras recordar
que "las conductas de los padres y sus actitudes durante la infancia de sus
hijos moldean las opciones sexuales en su etapa de adolescentes", el estudio
revela que los niños criados en un ambiente de fe tienen 40 por ciento menos
probabilidades, que el promedio nacional de Canadá, de ser sexualmente
activos.
Por estas y otras razones, el estudio destaca que "la educación
sexual debe involucrar a los padres reconociendo su rol como primeros educadores
en este campo" y que estos deben dedicarse a "crear un hogar saludable y estable
caracterizado por la comunicación abierta y cálida".