miércoles, 20 de enero de 2010
Entrevista con el Cardenal Edward Idris Cassidy

ecumenismo



A fin de proporcionar a nuestros lectores una luz clara y competente desde la que abordar este número extraordinario, hemos acudido a la persona que, dentro de la Iglesia Católica, constituye -después del Santo Padre- la primera autoridad en materia de Ecumenismo: el Presidente del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos. Agradecemos al Cardenal Eward Idris Cassidy su gentileza en concedernos la entrevista, que ahora transcribimos. Sus respuestas explican la importancia y el auténtico sentido del Ecumenismo, a la vez que ofrecen un sintético panorama de las relaciones actuales entre la Iglesia Católica y las principales confesiones cristianas.


- El Santo Padre ha querido que el Gran Jubileo del 2000 tuviera –ya desde su fase preparatoria– un fuerte componente ecuménico. ¿A qué obedece este deseo?


- El imperativo ecuménico se funda en la oración de Jesús, no creo sea necesario buscar otras motivaciones. El compromiso irreversible de la promoción de la unidad de los cristianos se realiza conforme a la voluntad de Jesús. Jesús que, en el Getsemaní, la vigilia de su pasión, oraba a su Padre y le pedía por sus discípulos "que todos sean uno para que el mundo crea" (Jn 17,21). La unidad que el Señor dio a su Iglesia no es accesoria, sino que está al centro mismo de su obra. El ecumenismo, esto es, el movimiento en favor de la unidad de los cristianos, no es un mero "apéndice" que se añade a la actividad tradicional de la Iglesia, sino que hace parte orgánicamente de su vida y su acción. El mismo Santo Padre escribe: "Creer en Cristo significa querer la Iglesia, querer la Iglesia significa querer la comunión de gracia que corresponde al designio del Padre desde toda la eternidad. Este es el significado de la oración de Cristo: "Ut unum sint" (UUS 20)».


El tiempo jubilar es tiempo de conversión y de penitencia, para alcanzar lo que con las meras fuerzas humanas nos es imposible conseguir, me refiero a la amistad con Dios, su gracia. La Iglesia católica reconoce que "entre los pecados que exigen mayor penitencia y conversión han de citarse ciertamente aquellos que han dañado la unidad querida por Dios para su pueblo" (TMA 34). A1 inicio de un nuevo milenio cristiano, en este año de gracia que nos invita a convertirnos más radicalmente al Evangelio, debemos dirigirnos con una súplica más apremiante al Espíritu, implorando la gracia de nuestra unidad.


Tampoco se puede olvidar que la división contradice la voluntad de Cristo, es un escándalo para el mundo y perjudica la causa santísima de predicar el anuncio del Evangelio a toda criatura (UR 1).


Tags: ecumenismo

Publicado por alfre1240 @ 14:25
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios