Dios
procedió con gran lógica en la obra de la creación: hizo primero lo más
perfecto -seres puramente espirituales-; luego lo menos perfecto: el
universo material. Al final, un ser "peculiar", situado entre ambos
órdenes el hombre. Quizá los ángeles al ver la nueva criatura salida de
las manos del Creador, se dirían asombrados uno al otro: "¿Te has
fijado?...qué ser más curioso. . ."Tags: la creación