este es un espacio católico para expresar el pensamiento de la iglesia - comunidad de cristianos - sobre temas relacionados con la persona humana, las familias, la sociedad, el estado, la comunidad internacional...
Un hombre que tenía un grave problema de
miopía se consideraba un experto en evaluación de arte. Un día visitó un museo
con algunos amigos. Se le olvidaron los lentes en su casa y no podía ver los
cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes
opiniones.
Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las
diferentes pinturas. Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo
entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo: "El marco es
completamente inadecuado para el cuadro. El hombre está vestido en una forma muy
ordinaria y andrajosa. En realidad, el artista cometió un error imperdonable al
seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de
respeto".
El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa
logró llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para decirle
en voz baja: "Querido, - estás mirando un espejo!!!".
Muchas veces
nuestras propias faltas, las cuales tardamos en reconocer y admitir, parecen muy
grandes cuando las vemos en los demás. Debemos mirarnos en el espejo más a
menudo, observar bien para detectarlas, y tener el valor moral de corregirlas;
es más fácil de negarlas que reconocerlas. Por eso es necesario hacer a un lado
el orgullo pues solo con humildad podremos ver nuestros defectos y
corregirlos.
"El que encubre sus faltas no prosperará, más el que las
admite y se aparta alcanzará misericordia. Proverbios 28:13"