Presidida por el cardenal Sodano, y concelebrada por representantes eclesiales de ese país

ROMA,
sábado, 27 de marzo de 2010 (ZENIT.org).-
La comunidad chilena que vive en Roma se congregó en torno a la mesa del Señor para orar con esperanza por Chile y por su reconstrucción, recordando de manera muy especial a las víctimas y damnificados producto del sismo.
En el marco de la
hermosa Basílica Papal de Santa María Mayor, situada en la cumbre de la
colina del Esquilino - una de las siete colinas de Roma - se celebró
este viernes a las 18:00 P.M en Roma ( 14:00 P.M hora chilena) una
solemne Eucaristía en sufragio de las víctimas del terremoto que afectó a
nuestro país el pasado 27 de febrero.
La ceremonia religiosa fue
presidida por el Cardenal Angelo Sodano, actual Decano del Colegio
Cardenalicio y ex Nuncio Apostólico en Chile, y fue concelebrada por el
Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz, el
Presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Alejandro Goic y numerosos
obispos y sacerdotes.
Estuvieron presentes en la ceremonia
religiosa el Embajador de Chile ante la Sede, Pablo Cabrera, quién
dirigió a los asistentes un breve y sentido saludo; y el Embajador de
Chile en Italia, Cristián Barros, numerosos representantes del cuerpo
diplomático acreditado ante la Santa Sede, comunidad de chilenos y
latinomericanos residentes en Roma y ciudadanos romanos.
"Al
final de la vida seremos juzgados por el amor"
El Cardenal
Sodano inició su homilía recordando: "Ha pasado un mes desde aquél 27 de
febrero cuando nos llegó, como un rayo en el cielo sereno, la noticia
de la tragedia que se había apoderado de Chile, sobre todo en las zonas
del litoral central. Una vez más el Océano no era más "Pacífico". No era
tal "ese mar que tranquilo te baña" como canta el himno nacional
chileno. La televisión llevó a las casas de todo el mundo las imágenes.
Imágenes que han golpeado profundamente a los romanos, desde siempre muy
cercanos a aquella noble nación.
Hoy - prosiguió el Cardenal
Sodano - a un mes exacto de aquel doloroso evento, la comunidad de Roma,
junto a representantes de varios países sudamericanos, ha querido
reunirse para orar en esta histórica Basílica Mariana, para colocar en
las manos misericordiosas del Padre celeste las almas de los difuntos y
para implorar por los vivos el don de la serenidad y de la paz.
"En
realidad, todos nosotros, ante una tragedia como ésta nos sentimos muy
pequeños y perdidos. Volviendo en nosotros mismos, logramos ver algún
rayo de luz en el enigma del dolor: es la luz de la fe que nos asegura
que Dios siempre nos ama y está siempre cerrca de nosotros con amor de
Padre"
Agregó el Card. Sodano que, ante el dolor de los hermanos,
nosotros tenemos el deber de ayudar con obras de bien. "Porque tuve
hambre y me dieron de comer..." "Éste es el ejemplo - subrayó el Decano
del Colegio Cardenalicio - que nos han dejado todos los santos y las
santas de la solidaridad cristiana, desde S. Vicente de Paul a S.
Giuseppe B. Cottolengo, desde la Madre Cabrini a la Madre Teresa de
Calcuta, desde don Gnocchi aquí en Italia al Padre Hurtado en Chile".
El
purpurado imploró a la Virgen María que sea también "la salvación del
pueblo chileno. Que ella obtenga para aquellos queridos hermanos la
resignación de la esperanza cristiana y haga surgir en todos nosotros
propósitos de profunda solidaridad hacia quienes ha sufrido".
Por
su parte, al Cardenal Francisco Javier Errázuriz, al término de la
celebración litúrgica, expresó su alegría por el hecho que el cardenal
Sodano haya accedido a presidirla: "Da gusto encontrar esta comunidad
viva, rezando por los que han sufrido, por lo que han fallecido, es una
solidaridad que no tiene fronteras; no son los Andes ni el desierto las
fronteras, todos somos chilenos, vivimos los mismos momentos de alegría,
los mismos momentos de tristeza y queremos acompañarnos y ser
solidarios aún estando lejos", sostuvo.
Monseñor Goic,
presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, destacó la presencia
esta tarde de "mucha gente que ama a Chile y ha estado en esta iglesia
maravillosa de Santa María la Mayor expresando a través de la oración y
de la solidaridad la cercanía con Chile".
Consultado sobre el
significado de esta eucaristía, el representante diplomático chileno
ante la Santa Sede, Embajador Pablo Cabrera, dijo: "esta misa es un
expresión de la cercanía de la Santa Sede, de la Curia, de la Iglesia
italiana, latinoamericana y chilena ... es una consecuencia natural del
mensaje de Su Santidad inmediatamente después del lamentable terremoto
que tuvimos y que ha tenido muchas expresiones de amistad y de cercanía,
de cariño por los que sufren y por las víctimas".
Por Olga de los Santos, enviada por Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal de Chile
Tags: Chile, terremoto, solidaridad