este es un espacio católico para expresar el pensamiento de la iglesia - comunidad de cristianos - sobre temas relacionados con la persona humana, las familias, la sociedad, el estado, la comunidad internacional...
Mi elegido, en quien me complazco (Isaías 42,1-7) Jesús fue a Betania. María derramó el perfume en los pies de Jesús (Juan
12,1-11) Buenos días y ¡BIENVENIDO AL ALBA DE ESTA SEMANA SANTA
LUNES SANTO
Cuando se ama ...todo parece poco para
agasajar a la otra persona. El amor, cuando existe, no conoce más medida
que el darse por sistema.
Eso es lo que encontramos en estos tres días que preceden al Triduo de
la Pascua: ternura y amistad. En medio de los abrojos y de las espinas
que crecieron en torno a la figura de Jesús; en el entorno de un mundo
que no entendía y cerraba los ojos al señorío de Jesús.....surge, en
este lunes de Semana Santa, una mujer como excepcionalidad y oasis en
medio del desierto.
Tal vez en sus últimas horas, Jesús, quiso arroparse del cariño y de la
cercanía de los suyos. Y, éstos, le ofrecieron lo que simbolizaba su
lealtad y su amistad, su aprecio y su confianza: ¡PERFUME EN ABUNDANCIA,
PREÁMBULO DE SU UNCIÓN PRÓXIMA!
Aquella que derrochaba amor y admiración por Cristo... no quiso poner
precio a un perfume vertido a los pies de Jesús
Pudieron más los gestos que las palabras: arrodillada a los pies del
Maestro, su esencia, era presagio de la muerte anunciada.
Aquel que selló de palabra y de obra la venta de Jesús... puso, antes y
después, plata a su entrega. ¡30 monedas eran poco comparado con la
riqueza que regalaba María a los pies del Nazareno!
Y... ¿NUESTRO PERFUME?
Acostumbrados a tasar las cosas y las personas... nos cuesta ofrecer
gratuitamente el aroma de nuestro servicio a los demás.
Mediatizados por la competitividad... corremos serios riesgos de
“vender” en vida la fama y la credibilidad de prójimos que nos rodean
Empujados por el máximo beneficio... medimos con cuentagotas la calidad
para los demás y en sobreabundancia lo que es para nuestro bien
personal.
Educados para la palabra... se nos hace difícil entender gestos como el
de María: se desprendía de lo más caro y valioso que tenía en su casa.
Condicionados y justificados por el ambiente... buscamos mil excusas
para que sean siempre los demás los que tengan que hacer frente a los
grandes dramas del mundo (pobreza, hambre, enfermedades...) mientras
procuramos guardar con mimo la bolsa de nuestra personal riqueza.
JESÚS VIENE A NUESTRA CASA
Antes de iniciar la Pascua, el Señor, viene a la casa de cada uno de
nosotros. Hemos vivido muy de cerca de El en este tiempo de Cuaresma y,
ahora en contraprestación, parece como si fuera a despedirse de aquellos
que supieron estar a su lado. ¿Lo hemos estado nosotros?.
Ojalá, que en estas vísperas de la Semana Santa, sepamos volcar lo más
caro y mejor de nosotros mismos sobre El.
Ojalá,, en estos días que se acercan, sepamos contagiar el ambiente con
nuestra FE pública como lo hizo el Nardo que María echó a los pies de
Jesús.
Ojalá, en estas horas de juicio y de condena, seamos hombres y mujeres
firmes en nuestro amor a Dios y en nuestra lealtad a su Hijo.
Ojalá, todas nuestras casas como cristianas que son, se llenen del aroma
de una vida cristiana que en Semana Santa se tiene que consolidar,
fortalecer, purificar y derramar.
Ojalá, aunque sea caro el perfume de nuestro tiempo, seamos capaces de
ofrecerlo en abundancia a los pies clavados de Jesús:
Velando con El en la noche de Jueves Santo.
Besando sus pies al ser crucificado en Viernes Santo
Y quedándonos asombrados porque, de su pasión, lo único que quedó fueron
sus llagas y cicatrices en manos, pies y costado.
Javier Sacerdote
SOLO DESDE EL AMOR
PONEMOS A LAS
PERSONAS
POR ENCIMA DE LO MATERIAL