Autor: P.Michel Schooyans
Padre que estás en los cielos, tengo en mi seno ahora un pequeñito, débil y vulnerable, que ya está transformando todo mi cuerpo y todo mi corazón. ¡Gracias por habérmelo confiado!
--- ¡Gracias por permitirme acogerlo como María acogió a Jesús el día de la Anunciación! ¡Gracias por poder acogerlo como mi madre me acogió cuando sintió mi presencia en lo más íntimo de su ser.
--- Padre que nos amas, estoy maravillada ante esta vida tan secreta y palpitante, tan frágil y llena de promesas. ¡Gracias por haberme dado los ojos del corazón, que me permiten ya ver a este niño en un momento en que todavía no es visible.
--- Padre lleno de ternura, ayúdame a hacer cada día lo que puedo hacer para que este niño sea feliz. Te pido, Padre de toda gracia, poder transmitir a este niño, toda la fe, la esperanza y el amor que llevo en mi corazón.
--- Por fin te ruego, Padre, que nos guardes bajo tu amparo, a mi hijo que primero es tuyo, y a mi, ahora y siempre AMÉN