El Equipo de
Sacerdotes para las Villas de Emergencia de Argentina consideró hoy que
la celebración del Bicentenario patrio en Buenos Aires es una ocasión
para "reconocer al pueblo que habita la Villa como un interlocutor al
que hay que primeramente escuchar para entrar en un diálogo fecundo".
"Una escucha sincera y eficaz que lleve soluciones reales, que ayuden a
recuperar la confianza del vecino común de la Villa en los funcionarios
públicos y en la justicia", subraya el documento "Bicentenario e
integración urbana" difundido tras una misa en la parroquia Cristo Rey,
de la Villa 31 de Retiro, con motivo de un nuevo aniversario del
asesinato del padre Carlos Mugica (1930-1974).
Los
sacerdotes del Equipo para las Villas de Emergencia, que integran el
clero de la arquidiócesis de Buenos Aires, estiman que "este tipo de
escucha ciertamente ayudará a bajar los niveles de enojo y de violencia
que a veces vemos en los barrios".
Tras advertir que "no
alcanza conocer el barrio a través de punteros políticos" ni tampoco
"conocer la Villa a través de la televisión o los diarios", explicaron
que "no alcanza, porque aquí estamos hablando de que se desatienden los
derechos más elementales: el derecho a la alimentación, el acceso al
agua, a la educación básica, al cuidado de la salud, a una vivienda
digna".
Asimismo, lamentan que "en la gran ciudad muchas
veces se reivindica el derecho a lo superfluo y nos olvidamos que en la
periferia de la misma se vulneran los derechos más elementales".
"El Evangelio de Jesús nos enseña que cada persona es sagrada, cada una
tiene una dignidad infinita y debemos respetarla. Esta Buena Noticia
debe ser anunciada y realizada entre los más pobres. El programa de
Jesús, ese camino que va desde los pobres a todos, nos parece un
programa más que válido a la hora de trazar políticas de Estado, a la
hora de legislar y a la hora de juzgar", destacaron.
El
Equipo insistió en que "si tenemos pasión por el bien, si realmente
queremos pagar la deuda social en los barrios más pobres de la Ciudad,
la celebración del Bicentenario se presenta como una gran oportunidad", e
indicó que se trata de seis años -2010-2016- para "escucharnos y a
través del diálogo buscar consensos que nos permitan realizar acciones
concretas, que ayuden a integrar las Villas a la Ciudad de Buenos
Aires".
Y enumeran una serie de pasos: "En un primer paso
habría que buscar un método para escuchar a los vecinos de las Villas,
recogiendo así los deseos y necesidades que el pueblo de la Villa
experimenta. Tal vez, por ejemplo, se descubra que primero desean una
escuela cerca, o una guardería para que las mamás puedan salir a
trabajar y sólo luego cambiarle el nombre a las calles, para que no sean
los mismos nombres que las de otras calles de la ciudad".
"Obviamente se necesita alguien en el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos
Aires que tenga la mirada del conjunto de estas aspiraciones de los
vecinos de las Villas y articule la necesaria participación de distintos
ministerios y áreas del Estado, para que en lo concreto del trabajo de
integración de las Villas al todo de la Ciudad no se superpongan roles y
funciones, ni se actúe de manera desarticulada".
"También
es necesario más allá de las diferencias políticas, el diálogo, el
consenso y las acciones comunes entre el gobierno nacional y el gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires sobre temas que hacen a la promoción y al
cuidado de los más pobres que viven en las Villas de la Ciudad.
Los llamados "curas villeros" reiteran que "el Bicentenario nos da la
posibilidad de mirar hacia delante, de proyectar, de votar un
presupuesto, de realizar acciones concretas y de evaluar los objetivos
consensuados. Por consiguiente es necesario una vez escuchados a los
vecinos de estos barrios trazar políticas de Estado más allá de quien
gobierne".
"Estamos hablando entonces de un acuerdo social y
político que favorezca la integración de las Villas a la Ciudad. La
deuda social es enorme, visualizamos esta propuesta como un camino para
alcanzar una mayor justicia social. Pedimos a la Virgen de Luján, Madre
del Pueblo, que nos inspire los caminos para celebrar un Bicentenario
con justicia e inclusión social".

