este es un espacio católico para expresar el pensamiento de la iglesia - comunidad de cristianos - sobre temas relacionados con la persona humana, las familias, la sociedad, el estado, la comunidad internacional...
Había
una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera
captar en una pintura la paz perfecta.
Muchos artistas lo intentaron, el rey observó y admiró todas las
pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo
que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto
donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas
se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes
miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas, pero estas eran escabrosas y
descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un
impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar
un espumoso torrente de agua. En todo esto no se revelaba nada pacífico.
Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, observó que tras la cascada
había un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este
arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio de del rugir del la
violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el
medio de su nido...
Sin dudarlo el Rey escogió esta pintura y explicó:
"Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin
trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de
todas estas cosas, exista calma y serenidad dentro de nuestro corazón.
Este es el verdadero significado de la paz."
Y tú... ¿ya sabes QUIEN te da la verdadera paz del corazón?... así es,
Dios nuestro Señor.