martes, 29 de junio de 2010

Autor: Isidro G. Robles

 

El santo es aquél, que llevando su vida cotidiana, une su vida, sus méritos, su amor y su cruz, sin quejarse, a los Méritos, Vida y ejemplo de Jesucristo. Los pequeños actos de la vida actuados con un sincero corazón, es ser santos.
 
Nadie, escuchemos atentamente, nadie que se una completamente, a la Vida y Méritos de Jesús y que ofrezca esa vida con sus pequeños o grandes logros y sufrimientos al Padre Eterno será apartado del triunfo final, de la santificación y del reinado en la Casa Celestial.
 
Porque si unimos en vida terrena a Cristo todos nuestros actos, también gozaremos unidos a la vida de triunfo y celestial con Cristo por toda la eternidad.
 
De esta manera se puede comprender lo fácil que puede ser llegar a la santidad, que Dios nos pide a todos como prueba en esta vida para ganar la vida eterna, que nos espera para bien o para mal, se crea o no se crea, al ser nuestra alma inmortal... ser hijos de Dios por el amor o ser hijos de Satanás por el odio. Los dos reinos que ya empiezan en esta vida y generan todo lo bueno y malo, en este mundo.
 
Bendiciones y suerte para alcanzar lo único importante.


Publicado por edelweiss306 @ 18:47
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