Fuente: wordpress.com

Te despiertas deseando que la noche dure un poco más, te levantas corriendo, hay que ir a trabajar y no se puede llegar tarde. Desayunas apresuradamente (si es que desayunas), sales de tu casa a toparte con el tráfico y te estresas dentro de tu carro. Por fin llegas a tu trabajo y te ponés a hacer lo que mejor sabes, te gusta tu trabajo. Regresas a casa a estar con la familia. Todo parece que tienes una buena vida…
Despiertas en la mañana pensando en lo aburrido de tu vida, no sabes que te depara el día de hoy, no tienes rumbo así que sales a perder el tiempo con tus amigos. Vives de fiesta en fiesta y te sientes bien mientras te diviertes…
Como cada mañana sales a estudiar, te sientes bien con tus estudios, tienes sueños y metas que cumplir y el tiempo no perdona así que hay que darse prisa. Te sientes exitoso en lo que haces…
Cada mañana te sientes derrotado y un completo fracaso, pareciera que no has logrado nada en tu vida y no sabes como empezar a darle un giro por completo, esto te sume en la depresión cada día más, tal pareciera que todo está perdido…
Hoy por la mañana le das gracias a Dios por un día de vida más, sabes que la lucha contra esa enfermedad que te quiere eliminar ha sido dura, pero te sientes bien de poder respirar de nuevo y poder ver la luz del sol por tu ventana…
En sus marcas, listos, fuera, directo a la iglesia desde que te levantas. Te agrada saber que activas mucho en ella, la gente se da cuenta de tu trabajo y te lo reconoce constantemente, sientes el cariño y el aprecio de cada miembro de tu comunidad, tal parece que Dios prospera tu ministerio…
Un día más en soledad, siempre en busca de tu pareja perfecta; pero tal pareciera que nadie ha nacido para tí, pero siempre guardas la esperanza de que aparezca esa persona especial que te ame y acepte como tú eres y que te haga subir al cielo con tan solo oír su voz…
Tipos de vida distintos ¿No te parece? Todos las personas viven vidas completamente diferentes, pero todos, absolutamente todos en una noche obscura en la que no podemos dormir, hemos pensado acerca de nuestra vida y aunque sea una vez hemos meditado en el sentido que tiene vivir, no podemos dejar de pensar en que todo eso que nos emociona, entristece, nos hace feliz, nos enoja, nos hace sentirnos bien, absolutamente todo, no es suficiente, seguimos teniendo un vacío en nuestro interior que a pesar de que hemos buscado con que llenarlo no lo hemos logrado.
Y pensamos qué puede ser lo que lo llene, lo buscamos en el éxito profesional, en el bienestar familiar, en el reconocimiento, en la diversión, en la soledad, en el autoconocimiento, pero nada funciona ¿no es cierto?
Esto me ha pasado a mí, me pasó muchas veces, pero encontré a alguien que realmente vino a llenar mi vida, que le dio un nuevo enfoque, nueva vida, nuevas energías, nuevo propósito, una nueva forma de pensar y de ver la vida. Ese es Jesús. ¿Sabes? Él habló precisamente de esta situación que todo ser humano enfrentamos y contó una historia:
Dos hombres querían construir su casa, uno escogio hacer los simientos en la arena y otro en la roca (lo cual parecía ser mucho más difícil de lograr). Cuando ya ambos habían construido su casa hubo una gran tormenta y todo el lugar se hinundó, la casa que se había construido en la arena se cayó irremediablemente, pero la que se construyó en la roca siguió en su lugar como si nada hubiera pasado.
Las dos casas representan vidas diferentes, la arena son todas esas cosas que creemos que nos van a llenar ese vacío que todo hombre tiene en su corazón, pero que en algún momento de la vida nos hace sentir insatisfechos. La roca es Dios, Cristo mismo.
En serio, piénsalo, no tienes nada que perder. Solo si tu vida está dependiendo y depositada en Dios, tendrás ese vacío completamente lleno. Tal vez por eso estás leyendo este humilde artículo, Dios te está invitando a que lo tomes en cuenta en tu plan de vida y le des la prioridad de la misma.
Blaise Pascal, el famoso matemático lo dijo de la siguiente manera:
“Existe un vacío en el corazón de todos los hombres que no puede ser llenado por ninguna otra cosa creada sino por Dios mismo, el Creador”.
Tags: Sólo Dios llena el alma