martes, 13 de julio de 2010

Autor: Gerald Schaeffer

 

La mayoría de cristianos, consciente o inconscientemente, hacen una separación entre las actividades; dividen todo en “santo” y en “pagano”. Pareciera que si cantamos en la iglesia eso  es santo, pero si jugamos futbol, eso es pagano. La gente cree que si no hace algo con cierta liturgia religiosa, entonces eso no es para Dios.

Déjame darte otra perspectiva de las cosas. Todo, Absolutamente todo lo que hacemos puede agradar o desagradar a Dios. Tú puedes adorar a Dios en la iglesia, con alabanzas, oración, etc. Pero también lo puedes agradar en siendo educado en la calle, cumpliendo con tus obligaciones, haciendo tu trabajo con excelencia.

Y todo lo que hagan no lo hagan como para los hombres, sino para Dios.

Es decir, que yo debo realizar toda actividad, aún las seculares, como para Dios, mi trabajo, mis estudios, mi diversión, mis pláticas, etc. Esto implica que deben ser con excelencia, porque son para el mismo creador de los cielos y la tierra.

A veces la gente se pregunta: ¿Por qué hacer las cosas bien si ni las agradecen? o dicen ¡Es que con mi trabajo estoy volviendo rico al dueño! o frases por el estilo, sin darse cuenta que no es por su jefe, por su vecino, por quedar bien, ni por sí mismo que se deben hacer las cosas; se hacen bien, con pasión y con excelencia, porque son para Dios.

Piensalo, y cuando lo pienses, hazlo también para Dios.


Tags: Obras son "amores"...

Publicado por flordelasnieves1760 @ 12:00
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