Fuente: Catholic.net
Autor: Alejandra Galván
La verdad, este lugar es muy impresionante, te enfrentas con la muerte a diario. Sufres, sufres mucho, pero es un sufrimiento lleno de muchísima alegría...

Lo primero que hice fue a las 6 A.M ir a Mothers House, donde, igual que ayer desayune con los otros voluntarios...En este desayuno estuve muy nerviosa porque tenía que encontrar a los voluntarios que iban a mi nueva casa, porque yo no sabía llegar. Por fin, una señora voluntaria española me ayudó a encontrar a un grupo de personas, todos de diferentes países, había 3 de China, 3 franceses, 4 coreanos, 1 de Australia, 1 irlandesa y 2 de Estados Unidos. Todos ellos iban al mismo lugar que yo, Kalighat.
Kalighat, fue fundada en 1952 por la Madre Teresa. El primer nombre de esta casa fue "Nirmal Hriday", que significa "corazón puro" . Hoy me explicaron el significado de Kalighat: "kali" por la diosa de la muerte, y "ghat" porque en esta zona de Calcuta están los crematorios, y eso significa la palabra.
Dicen que Kalighat, era lugar que la Madre Teresa más quería, su “first love”. El papa Juan Pablo II también lo visitó.
Normalmente hubiéramos tomado un transporte público que hace parada en Mothers House para acercarnos a Kalighat y tomar algún otro medio de transporte para llegar directo a la casa, pero hoy algunos transportes públicos estaban en huelga, por lo que nos mandaron en ambulancia. Íbamos todos los voluntarios más 7 monjas, así que íbamos algo apretados, hacía mucho calor...
Afuera de Kalighat hay muchísima pobreza, y el edificio es muy viejo.
Al entrar, se puede oler a sangre, ácido, desinfectante y como a podrido, huele literalmente a muerte...
La casa tiene dos grandes alas, en una están los hombres, calculo que habrá unos 40 enfermos, ahí trabajan los voluntarios hombres, y las mujeres nos avocamos al otro lado en donde están las enfermas mujeres, esta parte está separado del área masculina por un vestíbulo en donde se encuentra el escritorio en donde trabajaba la Madre Teresa. En el área femenina calculo que había aproximadamente 60 mujeres.
Todas, absolutamente todas las personas de este lugar, se están muriendo.
Hay personas ancianas y también hay muy jóvenes. Hay niños y niñas también...
Las instalaciones son muy sencillas y las personas que viven ahí, duermen unas junto a las otras, cada una tiene un colchón.
Ahí se vive el día a día con una sensación de impotencia horrible. Los enfermos te hablan y te piden ¡y no les entiendes! , es imposible comunicarte con ellas, tienes que ir adivinando lo que necesitan. Aunque la mayoría, lo único que piden es cariño. Literalmente, te piden que les des la mano. Por supuesto te piden que te laves las manos entre un paciente y otro y sobre todo, que uses guantes,
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| Alejandra Galván. Una voluntaria en Kalighat |
por seguridad a ti y a los demás pacientes.
La verdad, este lugar es muy impresionante, te enfrentas con la muerte en tu cara. Sufres, sufres mucho, pero es un sufrimiento lleno de muchísima alegría... Estas personas no tienen nada de esperanza, los voluntarios somos su esperanza y su alegría. También les damos fortaleza para el momento de su muerte, les damos compañía. Ellos van a morir dignamente, a diferencia de la mayoría de los pobres en la india.
Se ven cosas muy duras, enfermedades muy feas, mucho dolor físico y espiritual. Pero a la vez se siente mucha paz, puede ser una experiencia muy deprimente, pero por más raro que sea, sales de ahí feliz. Más feliz que nunca. Sigo sin entender por qué pasa eso, pero es muy lindo. Cuando estás ahí, no te quieres ir.
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Esta semana, fue una muy buena semana en Kalighat, no hubo muertos y además llegaron nuevos pacientes... Les cuento que antier llego una mujer que parecía estar embarazada, pero ¡“muy embarazada”! Yo juraba que iba a nacer su bebe en cualquier momento... Todas las mujeres hablaban de ella, todas alertas a cualquier señal que nos diera a entender que su hijo estaba por nacer... Al día siguiente le pregunte a una de las señoras que trabajan ahí que cuantos meses de embarazo tenía, y para mi sorpresa, su respuesta literal fue: "no baby, tumor yes"... Me quedé pasmada. ¡El abdomen de esa mujer era tan grande!, y definitivamente no era por obesidad y menos por embarazo... Pero era tan grande, que era muy difícil de creer que fuera un tumor... Ahora entiendo porque llego a Kalighat!!! Según lo que me explicaron, lo más probable es que pronto el tumor le empiece a aplastar los órganos hasta que se muera... Muy impresionante...
El ambiente entre los voluntarios es lo máximo, todos te ayudan. Hay personas de todas las edades. Señoras grandes, viejitos, niños, familias enteras, sí, hay dos familias completas, una de ellas tiene una hija de 11 años y una de 13 y un hijo de 16.
Ahora son las 7 y ya no puedo más. Estoy agotada, pero es un agotamiento increíble, de verdad llegas a la noche, feliz de estar agotada y haberte cansado en algo tan increíble.