Es malo cuando se lo agranda, cuando se cree que la vida pasa por ahí, cuando uno construye la vida desde ahí, cuando uno cree que la felicidad pasa por ahí
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| ¿Es malo el placer? |
Creo que los que se van a vivir en pareja
dan una prioridad al placer y dejan en un segundo
plano la responsabilidad.
Hay que comprender que el placer es una
gran seducción.
Negarlo sería no reconocer una realidad.
¿A
quién no le
atrae el placer?
¿A quién no le gusta pasarlo bien? ¡Hay
tantos placeres que nos seducen!
¿A quién no? Y todos
los placeres.
Los placeres de la vista.
Los placeres del
paladar.
Los placeres
genitales. ¿Y es malo el placer?
NO, no es malo el placer.
Es malo cuando se
lo agranda, cuando se cree que la vida pasa por
ahí, cuando uno construye la vida desde ahí, cuando uno
cree que la felicidad pasa por ahí.
Eso es lo malo.
Cuando todo lo medimos desde ahí.
Cuando todo lo medimos, desde
el pasarlo bien.
Vivir en pareja tiene su mayor debilidad en
haber dejado en segundo plano la responsabilidad, las obligaciones que
todo futuro impone a la vida.
El vivir teniendo en cuenta
el futuro, debería condicionar nuestros actos de hoy. Esto se
llama vivir en la responsabilidad.
La base de la responsabilidad
se
encuentra en la libertad que cada uno de nosotros tenemos.
Es
la libertad que Dios le dio al hombre para su
buen uso.
Muchos creen que la libertad le fue dada al
hombre para hacer lo que quiera.
Y no es así. La
libertad le fue dada para hacer lo que debe, no
lo que quiere.
El hombre es feliz si hace lo que
debe y no lo que quiere.
El querer, siempre es un
impulso primario.
El deber, es siempre razonado, pensado y
reflexionado,
Al
tomar una decisión, hacer una elección, al ir a vivir
en pareja o en matrimonio, cada uno de nosotros ha
tenido que pensarlo y realizarlo conscientemente.
Y somos
responsables de
las consecuencias.
Sean ellas buenas o malas.
Esto es asumir
futuro.
Mi acto
personal y libre tendrá consecuencias.
Persona responsable es quien
está dispuesto
a dar respuesta y la da efectivamente a todas las
exigencias de la vida diaria y asume las obligaciones que
le vienen.
Cuando las cosas empiezan a andar mal, andan precisamente
mal, porque no se tienen en cuenta las obligaciones.
Se fueron
a vivir juntos, se atrajeron, se gozaron, se entregaron sus
cuerpos, pero no se entregaron el alma.
Para entregarse el alma,
se necesita la total entrega del ser, no solo de
una parte de mí.
............un sobrino vivía en pareja: le expliqué
la diferencia y se lo quedó pensando. Sobre todo cuando
le remarqué que desde aquel instante, cada vez que hicieran
el amor, no podrían evitar recordar que su entrega no
es total, no es absoluta, cualquiera de los dos puede
pegar el portazo e irse tan campante.
Eso no es el
amor, podrá ser cualquier cosa, menos el amor.
Si no hay
un compromiso definitivo, no se puede construir nada.
Si no hay
un compromiso definitivo, no le puedo decir al otro, que
yo lo amo.
Porque una de las cosas propias del amor,
¿saben que es?
Es decirle para siempre.
Comentarios al autor: salvadorcasadevall@yahoo.com.ar
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