lunes, 16 de agosto de 2010

Fuente: Internet

Autor: Lo ignoro

 

Desde que mi voluntad

 está a la vuestra rendida,

 conozco yo la medida

 de la mejor libertad.

 Venid, Señor, y tomad

 la rienda de mi albedrío;

 de vuestras manos me fio

 y a vuestras manos me entrego,

 que es poco lo que me niego

 si yo soy vuestro y Vos mio.

 A fuerza de amor humano

 me abraso en amor divino.

 La santidad es camino

 que va de mí hacia mi hermano.

 Me dí sin tender la mano

 para cobrar el favor;

 me dí en salud y dolor

 a todos, y de tal suerte

 que me ha encontrado la muerte

 sin nada más que el amor.

 

 

 

QUE LOS RUEGOS Y OFRENDA DE NUESTRA POBREZA TE CONMUEVAN, SEÑOR, Y AL VERNOS DESVALÍDOS Y SIN MÉRITOS PROPIOS ACUDE COMPASIVO EN NUESTRA AYUDA. AMEN

 

 


Publicado por edelweiss306 @ 13:00
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