sábado, 11 de septiembre de 2010

Autor: Desconocido por mi

 

 -Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

     El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

-Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.

     Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
     La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.

-Entonces encontró una planta, un Clavel floreciendo y más fresco que nunca.
     El rey le preguntó:

- ¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y umbrío?

-La flor contestó:

- No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías claveles. Si hubieras querido un Roble, lo habrías plantado. En aquel momento me dije: Intentaré ser Clavel de la mejor manera que pueda y heme aquí el más hermoso y bello clavel de tu jardín.

-Somos esto que somos. Vivimos marchitándonos en nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás: Si yo fuera si yo tuviera...

-Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo, voluntario.

-Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos; o vivir amargados por lo que no tenemos o no puede ser.

-Sólo podremos florecer el día que aceptemos que somos lo que somos, que  somos únicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer.


Publicado por edelweiss306 @ 12:15
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