Fuente: http://hijosdealcoholicos.blogspot.com

¿Suena diferente verdad? si yo hubiera escrito, Mi mejor amigo es un borracho, creo que más de uno me hubiera mirado feo es un estigma difícil de erradicar.
Este amigo vez pasada me pidió que hiciera un proyecto para presentar a la cámara de senadores o diputados de la nación, es tan grande su preocupación y tanto más su impotencia, que me dijo, debería haber una ley que prohíba a los alcohólicos a casarse lo miré sorprendida y le pregunte el por qué de su postura y me dijo si yo no me hubiera casado hoy no habría una familia rota… no tendría este quebranto de preocuparme de la posibilidad de que mi hijo corra con la misma suerte y la historia se repita una y otra vez.
Yo no elegí ser alcohólico, pero sucedió, y hoy día veo tantas personas que tienen en sus manos la posibilidad de evitar caer en esta terrible enfermedad y no hacen nada, se cierran en la ignorancia y la vergüenza de no reconocer que cualquiera puede caer pero que también perdiendo la vergüenza y teniendo el apoyo de la familia se puede salir de este infierno.¿Imagínate si la gente martirizara a una persona con diabetes o cáncer? Si en vez de llevarle a consultar con un profesional de la salud lo dejaran a su suerte? Nadie desea la enfermedad y mucho menos los que estamos con este problema, si en sus comienzos hubiéramos tenido mas información al respecto no estaríamos en este momento solo preocupados.
Las autoridades deben tomar más seriamente este problema, sancionar fuertemente a quienes venden bebidas alcohólicas a menores de edad y publicitar el deporte y la diversión sana, crear lugares de esparcimiento y concienciar desde niños sobre los problemas propios de la ingesta de alcohol. Yo no tuve esa suerte y como ciudadano paraguayo quiero un presente diferente, mañana no sé yo sólo me preocupo por hoy.
Vale la pena tomar en cuenta las experiencias ajenas cuando son constructivas, rompamos paradigmas, no esperemos cien años, como diría mi sabio amigo, Sólo por hoy.