martes, 12 de octubre de 2010

Autor: Javier Leoz

DAME ESE PRIVILEGIO, OH MADRE

Que en mi vida, el sustento de mis días,

sea lo que sostienes en tus brazos: Jesús.

Que Cristo, Virgen del Pilar, sea mi locura y mi pregón

mi fortaleza y mi delirio, mi esperanza y mi futuro

DAME ESE PRIVILEGIO, OH MADRE

De cobijarme bajo tu manto maternal

con la misma pequeñez de Jesús en Belén

con la misma seguridad de Jesús en tu regazo

DAME ESE PRIVILEGIO, OH MADRE

De cumplir la voluntad de Dios, como Tú lo hiciste

De hacer frente a las dificultades

De saborear el Evangelio con tu mismo paladar

De caminar, al igual que Tú, por las sendas del Evangelio

¿LO HARAS, MADRE?

Que seas tierra firme por el que avance hacia Jesús

Que seas soplo que anime mi fe

Que seas aliento que disipe mis dudas

Que seas estrella para que, Cristo,

sea el pilar y la luz de mi existir

DAME ESE PRIVILEGIO,  OH MADRE

De encontrarme con Jesús, al igual que Tú

De amar a Jesús, como lo haces Tú

De escuchar a Jesús, tan cerca como Tú

De vivir, con Jesús, tan en comunión como Tú

DAME ESE PRIVILEGIO, OH MADRE DEL PILAR.


Publicado por edelweiss306 @ 13:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios