Cuenta regresiva en Chile / Los preparativos en el campamento. Entre los nervios y la expectativa, los familiares preparan festejos para los mineros.
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MINA SAN JOSE, Chile (De un enviado
especial).- Jimmy Sánchez espera con ansias el momento de abordar la cápsula de
rescate que le devuelva su vida.
Lo aguarda, primero, el reencuentro con su familia. Y el fin de semana, una
multitudinaria recepción en Copiapó, una tranquila ciudad del desierto chileno
que, con la odisea de los 33 mineros, pasó a ocupar el primer plano de la
actualidad mundial. 'Les preparamos una gran fiesta con asado y camarones para 500 personas, en
un campo de fútbol cerca de casa. Y habrá baile hasta al amanecer', promete
entusiasmada Norma Lagües, madre de Jimmy, que con sus 19 años es el minero más
joven. 'Somos una familia numerosa, y habrá muchos vecinos y amigos. Mi hijo
merece eso y mucho más', agrega, en diálogo con LA NACION. Aunque algunos mantienen la cautela hasta que el operativo San Lorenzo sea
exitoso, la mayoría de las familias ya tiene previstas grandes celebraciones,
viajes, asados y bailes masivos para recibir a los mineros apenas dejen el
hospital de Copiapó, donde permanecerán unas 48 horas luego de la salida del
yacimiento San José. Sin duda, una celebración muy especial será la que propuso el minero Mario
Gómez a su mujer: después de 32 años de convivencia, le pidió en una carta
enviada desde el refugio que lo acompañara al altar. Habrá fiesta con toda la
familia, con asado incluido y, luego, un viaje de descanso a Viña del Mar. Les
quedará pendiente una invitación para viajar a Alemania. Por su parte, una vez que termine la revisión médica, Alfonso Avalos, padre
de los mineros Florencio y Renán, quiere volver rápidamente junto a sus hijos a
la localidad de Salamanca, al norte de Copiapó, al hogar de la familia. 'En el pueblo ya se está preparando todo para recibirlos, con ayuda del
alcalde [Maglio Cicardini]. Pero buscaremos algo de tranquilidad', le contó a LA
NACION el tío de ambos mineros, que por ahora prefiere no imaginarse ese momento
y centrarse en el rescate. El alcalde propondrá que los mineros sean declarados hijos ilustres de la
ciudad, mientras que la alcaldesa del pueblo de Caldera -a 40 kilómetros de la
mina-, Brunilda González, intentará que los 33 trabajadores firmen una bandera
chilena gigante que será izada en la plaza de armas de la comuna. También Doris Contreras, madre de Pedro Cortés, piensa antes en el operativo.
'Lo que nos interesa es que él salga bien y se encuentre con su familia', dijo,
pero anticipó que los vecinos de la población donde residen, Til Til Bajo, ya le
están preparando una gran bienvenida. Como a Carlos Bugueño, también oriundo de
la misma localidad. Miguel Valenzuela trabajaba en la mina San José y debía entrar en el turno de
noche el 5 de agosto, día en que sus colegas quedaron atrapados. Amigo de Jorge
Galleguillos, Carlos Barrios y Víctor Zamora, contó que la comuna de Tierra
Amarilla les dará una recepción especial a sus tres habitantes. 'Supongo que les
van a rendir un homenaje.' 'No importa que sea de noche o de día, pero será un gran festejo', se
ilusiona Cristina Núñez, esposa de Claudio Yánez. 'Vamos a celebrar que estaremos todos juntos después de tantos meses. Habrá
de todo en la mesa; va a sobrar comida, sobre todo las cervezas -prometió-. Y
durará hasta el otro día, total ya habrá tiempo para que se adapten y
descansen.' María Segovia es la hermana de Darío, uno de los 33, como se conoce aquí en
Chile a los mineros atrapados. 'Como buenos chilenos, vamos a disfrutar de un
asado y un vaso de vino, pero de a poquito. Bienvenida una buena celebración por
todo lo que se ha vivido y por el renacimiento, porque ellos van a volver a
nacer', dijo María, que se convirtió en una de las principales líderes del
campamento. Varios familiares también planean que los 33 mineros firmen una bandera
chilena en un acto especial en el mismo campamento Esperanza, con la idea de
volver junto a los mineros para manifestar su agradecimiento a todos los que
trabajaron en las arduas labores del rescate. Por su parte, la intendenta de la región de Atacama, Ximena Matas, está de
acuerdo con que las distintas comunas relacionadas con los mineros realicen
celebraciones y homenajes, pero cree difícil que estos actos puedan hacerse en
el yacimiento San José. 'Tratemos de que no sea acá [en la mina], porque inmediatamente después que
hayan sido rescatados las familias van a emigrar, pero aquí quedarán muchas
maquinarias por desmontar y continuará el flujo de maquinaria pesada', indicó
Matas, que se ha puesto a cargo personalmente de la coordinación de las
actividades en el campamento Esperanza. DICHOS Y HECHOS P- ¿Cómo se alimentaron los mineros durante su encierro?
R- Desde el momento del accidente hasta que se logró el
primer contacto, comieron cada 48 horas dos cucharadas de atún, medio vaso de
leche y media galletita, además de compartir una lata de duraznos en conserva
entre todos. Una vez que se produjo el hallazgo, comenzaron a suministrárseles
botellas de agua, vitaminas y medicamentos, junto con una dieta líquida. Después
de eso, recibieron comida más sólida. P- ¿Cómo mantuvieron la higiene? R- Cerca del refugio tenían un baño químico y letrinas, a lo
que se sumó una sonda que suministró agua potable. P- ¿Cómo se comunicaron? R- La primera señal de comunicación con la superficie fue un
papel en el que los mineros avisaron que estaban bien. Una vez establecido el
cordón umbilical, asomaron las primeras cartas de los mineros que viajaron a
través de tubos plásticos para calmar la ansiedad y angustia, lo que dio paso
después a la fibra óptica con comunicación telefónica y videoconferencias. P- ¿Cómo se controla su salud? R- Los mineros usan un cinturón biométrico, una tecnología
de última generación que permite monitorear desde la superficie, vía sistema
inalámbrico, sus signos vitales. P- ¿Cómo fue su rutina diaria? R- Apoyados en un cable de energía eléctrica, instalaron
luces para simular el día y la noche, con el objetivo de buscar mitigar los
efectos al salir. Se establecieron horarios en los que obligatoriamente hacían
ejercicios definidos por especialistas para que no se atrofiaran sus músculos y
mejorara su capacidad aeróbica. P- ¿Qué regalos recibieron? R- Uno de los más preciados fue una minicámara de alta
definición con la que grabaron gran parte de su vivencia. Un grupo de humoristas
les envió ocho horas de grabación con los mejores chistes. También recibieron
camisetas de estrellas de fútbol. P- ¿Cuáles fueron sus pasatiempos? R- La mayoría de los mineros atrapados son fanáticos del
fútbol. Incluso uno de ellos fue jugador profesional. Pese a estar aislados, se
les instaló un miniproyector de led para ver partidos en vivo, como el de Chile
con Ucrania. Además, destinaron una zona para crear un minicasino donde jugaron
a las cartas, al dominó y a los dados. P- ¿Cómo se preparan para salir? R- Se someterán a un ayuno de al menos ocho horas, similar
al que se realiza antes de una cirugía, debido al estrés emocional y físico que
implicará el rescate. Han realizado ejercicios de preparación para el ascenso.
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Fuente: www.lanacion.com