lunes, 18 de octubre de 2010

El Libro de los Libros nos brinda algunos consejos

  

La respuesta amable calma el enojo; la respuesta violenta lo excita más.

Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal.

Ninguno sea como una planta de raíz amarga que hace daño y envenena a la gente.

Tras el orgullo viene el fracaso; tras la altanería, la caída.

El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable. El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie. No es orgulloso. No es grosero ni egoísta. No se enoja por cualquier cosa. No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho. No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad. El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo. Solo el amor vive para siempre.

Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día.

Pues si yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado el ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo.

Jesús les preguntó: —¿Qué venían discutiendo ustedes por el camino? Pero se quedaron callados, porque en el camino habían discutido quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y servirlos a todos.

No siempre tenemos la razón ni tampoco siempre conviene defenderla.

Que preferimos? Quedarnos con la razón o con la persona con quien discutimos? Imagine una balanza de dos platos. En uno colocamos nuestras verdades, en el otro a la otra persona. Para que lado se inclinará? Tenemos que restaurar las relaciones!

Elías Bajer, Bussiness & Swing - www.businessandswing.com


Tags: Inteligencia Espiritual, en el trabajo

Publicado por saavedragoffins102 @ 13:00
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