
Autor: Vicky Campos
Mamá, ¿de qué es la sopa? De come y calla, hija.
¿A usted también le han hecho comer alguna sopa sin decirle toda la verdad sobre los ingredientes?
La sopa famosa
Es muy frecuente en todas las familias, que algún día de la semana se
coma la famosa "sopa de sobras", esa sopa deliciosa que nunca sabremos
exactamente cómo se cocina porque tiene un poco de todo lo que se sirvió
durante la semana. Es la sopa de "come y calla" y es mejor no preguntar
de qué es, porque podríamos poner en evidencia a la responsable del
menú.
No preguntar por la píldora
Pero la ley del "come y calla" no se da sólo en la sopa de sobras,
también se da en muchas situaciones que vivimos a diario y saboreamos
con tanto gusto, que no se nos ocurre preguntar lo que contienen. En
repetidas ocasiones la información que recibimos lleva la ley del come y
calla, del "compra y no preguntes"... Por ejemplo, se promueve la
moderna píldora del día después, ponderando sus facilidades de uso, pero
filtrando toda información acerca de los efectos colaterales y las
consecuencias a futuro. No nos dicen lo que sucede más allá del "día
después", pues basta presentarla como el platillo que da solución a
nuestros problemas de embarazo... come y calla, úsala y no preguntes.
A propósito del SIDA
Ante la amenaza de la epidemia del SIDA se utiliza también el mismo
principio: come y calla. Se promueve el uso del condón por activa y por
pasiva ofreciéndolo como algo indispensable para protegerse contra este
virus mortal... pero no dan más información. Sin embargo, es conocido y
científicamente probado que el virus del SIDA es mucho más pequeño que
los poros del material del condón, por lo que éste no siempre detiene la
transmisión del virus. Pero eso no nos lo anuncian en el menú, pues
sería muy poco comercial decir los ingredientes de la sopa y anunciar
así: "utilice el condón para prevenir el SIDA, aunque no le garantizamos
los resultados...", o como en las advertencias de los cigarillos, "este
condón no te previene de la enfermedad de tu compañero, y tampoco te
garantiza que no quedarás embarazada". Sabemos que no se verá un anuncio
así, y sin embargo, de eso está hecha la sopa que comemos y callamos.
Sin embargo se insiste en métodos ineficaces
Del 25 al 27 de junio, la Asamblea General de las Naciones Unidas
sostuvo un período extraordinario de sesiones sobre el VIH / SIDA en
Nueva York. El fin de esta sesión era intensificar la acción
internacional para combatir la epidemia que ya ha cobrado más de 21.8
millones de vidas. En estas sesiones se buscó defender de esta
enfermedad sobre todo a los más vulnerables: a los homosexuales, a los
que se drogan con jeringas y, prioritariamente, a los niños. Llama la
atención que, a pesar de la probada ineficacia del condón, es el remedio
que se propone para prevenir el SIDA a escala internacional. Si la
prioridad son realmente los niños, parece un poco absurdo que se les
enseñe a usar el condón cuando ni siquiera están en edad de tener
relaciones. Pero esta sopa, todo lo incluye, así que bajo el sabroso
ingrediente de la "salud reproductiva" se enseñará a los niños todo lo
que necesiten para que conozcan la sexualidad, la ejerciten y entonces
sí, puedan usar el condón. Según las cifras del UNICEF, 600.000 bebés
son infectados de SIDA cada año por sus madres. ¿También para ellos la
solución propuesta será el condón?
Cuesta reconocer la verdad
Comer una sopa de sobras en la propia casa sin preguntar de qué está
hecha no tiene grandes riesgos, pero comernos una solución tan ingenua
como la que se propone para evitar el SIDA sin preguntar qué hay detrás,
podría no ser tan saludable.
Pero entiendo que cuesta ser honesto y dar abiertamente la receta a
todos diciendo que, en realidad, la abstinencia es el único medio
comprobado 100% eficaz para evitar la transmisión del SIDA.
Fuente: Mujer Nueva
Tags: sexualidad