Judith es una niña ordinaria de medio oriente. Tal vez muy ordinaria. A sus tiernos 7 años ha ya presenciado muchas penas, muchas muertes.
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| Niños que, ¿no valen la pena? |
Judith es una niña ordinaria de medio oriente. Tal
vez muy ordinaria. A sus tiernos 7 años ha ya
presenciado muchas penas, muchas muertes.
No sabría enumerar las veces
que ha visto a gente desangrarse a media calle porque
sólo sabe contar hasta cien. Si está asustada, no podría
refugiarse en los brazos de su madre, porque ella ya
no existe. Alguna vaga noción tiene de su fe que
le ha enseñado que amar a sus enemigos y bendecir
a los que nos maldicen es algo esencial... pero por
esa misma fe es odiada.
Judith tiene ojos grandes y
nada pasa desapercibido a su entorno. Pero sus manos son
pequeñas y no puede cambiar nada de lo que le
rodea. A Judith le gusta soñar, pues sus sueños, aunque
sean pesadillas, siempre serán mejor que su infortunada vida. Le
gusta pensar en el mañana para evadirse al menos un
momento del presente, mientras trata de olvidar el pasado.
Judith
es una niña modelo, porque prácticamente su historia es la
misma que la de todas las niñas cristianas de medio
oriente. Ella es una niña ordinaria de aquel rincón del
mundo.
¿Qué hacer? Fundamentalmente dos cosas. Romper la indiferencia e incorporarse
a las ayudas humanitarias. Ayudar con lo que sea: un
dólar o un millón, una lata de sardinas o un
barco pesquero lleno de atún… no importa la cantidad, sino
la intensidad. La otra, más difícil, pero de necesidad perentoria:
requerir a los grandes estados y organismos internacionales que la
libertad religiosa sea un modo de convivir pacífico y no
otra espada política de dos filos.
Que el respeto por
la libertad de creencia deje de ser un tema vergonzoso
de nuestra sociedad “post cristiana”; y se exija allá en
oriente, como se hace inexorablemente aquí en occidente.
Judith ahora duerme.
Y su sueño es reposado y feliz. Al despertar, le
espera la atroz realidad de oriente, una realidad que, sin
embargo, si puede cambiar.
Si quieres ayudar visita Ayuda a la Iglesia Necesitada
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