Es frecuente en colegios donde se imparte
formación cristiana que un buen número de alumnos, cuando llega la
adolescencia, dejen de practicar su fe.
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| La pérdida de la fe en los adolescentes |
Es frecuente en colegios donde se imparte formación cristiana que
un buen número de alumnos, cuando llega la adolescencia, dejen
de practicar su fe.
Mi experiencia de casi 30 años
como tutora de alumnas de Bachillerato me ha enseñado que
el origen de este abandono no está principalmente en el
ambiente que rodea a los jóvenes o en la influencia
de los medios de comunicación. La causa fundamental son los
propios padres de estos adolescentes.
Aunque siempre hay excepciones, observo año
tras año lo siguiente:
1.- Generalmente, dejan de practicar
los hijos de los padres que no practican. (1)
2.- La
fe suele estar bien arraigada en aquellas alumnas cuyos
padres son coherentes con su fe y se han implicado
en la transmisión de la vida cristiana.
Quizá no merezca la
pena añadir nada más a este artículo y dejar que
quién lea reflexione sobre estos datos desnudos que ofrece la
experiencia. Si son padres de Educación Infantil quizá se animen
a tomar algunas decisiones.
A los padres compete en primer lugar
la transmisión en la fe y se comprueba que delegar
en otros agentes como el colegio no da resultados
satisfactorios . El colegio colabora pero es incapaz de
suplir la labor de los padres.
Es imposible que un niño
crea que es importante ir a Misa el domingo o
recibir los sacramentos cuando ve que sus padres no ponen
interés en ello.
Los niños oyen en los colegios: “Esto es
muy importante”.
Los niños ven en sus casas aunque nadie
lo dice explícitamente: “Esto realmente no es importante”.
Los niños concluyen:
“En el colegio me enseñan la teoría pero no todo
lo que aprendo es necesario practicarlo”
Nota a pie de página
(1) Normalmente son matrimonios que conservan la fe y han
buscado para sus hijos colegios católicos pero el ambiente
familiar es demasiado neutro: apenas se habla de Dios que
no forma parte con naturalidad del entorno de esa familia. Tags: los adolescentes