domingo, 27 de febrero de 2011

VATICANO, 27 Feb. 11 / 06:57 am (ACI)

A pesar del frio del invierno romano cientos de fieles y peregrinos se reunieron en la Plaza de San Pedro este medio día, para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien en sus tradicionales palabras introductorias recordó que siguiendo el ejemplo del Cristo, los cristianos no deben desentenderse de las fatigosas luchas cotidianas por una vida digna, y que la confianza en la Providencia los debe guiar a una mayor libertad frente a las cosas materiales y al miedo por el porvenir.

El Papa resaltó que Dios "nos invita a la confianza en su indefectible amor" y por Cristo nos llama a la "confianza plena en la Providencia del Padre celeste que conoce cada una de nuestras necesidades".

"Así se expresa el Maestro -prosiguió Benedicto XVI-: 'No se inquieten entonces, diciendo: '¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?' Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan'".

El Santo Padre, muy consciente de la realidad de tantas personas en el mundo, hizo notar que si bien "frente a la situación de tantas personas, cercanas y lejanas, que viven en la miseria, este discurso de Jesús podría parecer poco realista, e incluso evasivo", en realidad "el Señor quiere hacernos entender con claridad que no se puede servir a dos padrones: Dios y la riqueza".

"Quien cree en Dios -continuó- pone en primer lugar la búsqueda de su Reino, de su voluntad. Y esto es justamente el contrario del fatalismo o de un ingenuo pacifismo. La fe en la Providencia, en efecto, no nos dispensa de la fatigosa lucha por una vida digna, nos libra si de las preocupaciones por las cosas materiales y del miedo por el mañana".

Su Santidad agregó que "claramente la enseñanza de Jesús, siendo verdadera y válida para todos, es practicada en modos diversos según las diversas vocaciones: un fraile franciscano podrá seguirlo de modo más radical, mientras un padre de familia tendrá que cuidar de sus deberes hacia su mujer e hijos. En todo caso, el cristiano se distingue por su absoluta confianza en el Padre celeste, como ha sido el caso de Jesús".

"Justamente la relación con Dios Padre da sentido a toda la vida de Cristo, a sus palabras, a sus gestos de salvación, hasta su pasión, muerte y resurrección. Jesús nos ha demostrado lo que significa vivir con los pies en tierra, atentos a las concretas situaciones del prójimo, y al mismo tiempo teniendo en el corazón en el Cielo, sumergido en la misericordia de Dios", dijo el Papa.

Hacia el final de sus palabras el Papa hizo una invitación a todos los presentes a "invocar a la Virgen María bajo el título de Madre de la divina Providencia. Confiemos a ella nuestra vida, el camino de la Iglesia, la historia. Particularmente pidamos su intercesión para que todos aprendamos a vivir según un estilo más simple y sobrio, en la cotidiana laboriosidad y en el respeto por la creación, que Dios ha confiado a nuestros cuidados".


Tags: confianza en Dios

Publicado por alfre1240 @ 11:00
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