Queridos periodistas de Vida Positiva, hoy es su día, y junto con mis felicitaciones por la digna labor que realizan, les envío una palabras guardadas, que alguna vez leí y hoy se las entrego ... María E. Hermann
|
“…Lugar lejano La continua defensa de la verdad y la transparencia no sólo exige un trabajo sacrificado, sino también una vocación de servicio ineludible que exalta la belleza de una profesión que enorgullece e inspira respeto hacia todos los hombres de prensa, quienes asumen esta labor con responsabilidad y compromiso.
Testigos de una realidad en que la sombra de la corrupción corroe a algunas instituciones públicas, alimentando un desprestigio que va en aumento, y en que muchos funcionarios y autoridades pisotean sin descaro alguno ese respaldo de confianza brindado por la sociedad, los periodistas están obligados a convertirse en una luz de esperanza moral y ética, un lugar de fe para los ciudadanos, donde puedan confiar que la verdad les será revelada sin ningún tipo de condicionamientos, de intereses, ni de influencias perniciosas.
Sean siempre el reflejo de la veracidad y que nuestra pasión periodística se conjugue con entereza con una pasión por la verdad.
El gran periodista polaco Ryszard Kapuscinski, en su libro “Los cínicos no sirven para este oficio”, asevera que “nuestro trabajo consiste en investigar y describir el mundo, que está en un cambio profundo y dinámico. Día a día tenemos que estar pendientes de todo esto”.
La historia no transcurre en los escritorios, ni en las cuatro paredes de un medio, la historia se pasea velozmente por las calles y allí están los reporteros para contarla, llevarla con precisión a un público que reclama conocer qué hacen sus autoridades, cómo están funcionando las instituciones públicas, qué problemas, adversidades y necesidades afronta el ciudadano común y corriente, pero también para narrar la buena noticia, el comportamiento solidario o la actitud positiva y decorosa de una autoridad.
El verdadero periodista es aquel que nunca deja de ser reportero, siempre está listo para constatar de primera mano esos procesos sociales que irrumpen diariamente en la vida de nuestra ciudad. Y esa estrechez con la realidad, de manera inequívoca, despierta en el periodista una sensibilidad peculiar, particular y única, que todos los que hemos recorrido las calles en busca de la información lo hemos experimentado.
Esta condición humana del periodista es la misma que lo proyecta a pasar de ser un observador a ser un actor social, que trasciende su visión informativa hacia un plano resolutivo, donde se siente seguro, gracias a su nivel de conocimiento, de poder también contribuir al desarrollo de su comunidad, con propuestas y alternativas de solución de los problemas que arrastra toda sociedad...'
María E. Hermann
Tags: Día del Periodista