Fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano

Ha fallecido el
Padre Stefano Gobbi, conocido por ser el fundador del Movimiento Sacerdotal
Mariano, pero mucho más aún por haber escrito el libro azul que todos conocemos
como “El libro del Padre Gobbi” (A LOS SACERDOTES, HIJOS PREDILECTOS DE LA
SANTÍSIMA VIRGEN).
El día miércoles 29 de junio, Fiesta de San Pedro y San Pablo, a la hora tres,
fallece Don Stefano Gobbi. Ya no sufrirá él más los dolores de este mundo, y
sin dudas que hoy primer sábado de mes, y Fiesta del Inmaculado Corazón de
María, será acompañado por Ella a su destino de eternidad.
El libro azul del Padre Gobbi ha sido y sigue siendo escuela Mariana para todos
nosotros. Escrito de un modo particular, porque todo está redactado en la
primera persona de la propia Virgen María, hace resonar en nuestro corazón la
suave voz de nuestra Madre. Al leerlo uno no puede dejar de sumergirse en las
palabras de María, que la inspiración del Padre Gobbi ha volcado desde el año
1972, en que empezara la hermosa tarea de redactar este texto.
Yo fui educado en el libro del Padre Gobbi. En su lectura aprendí a reconocer
la voz de mi Madre Celestial, su escuela, su suave llamado a la fe y las obras.
Fe y obras es lo que María nos pide en sus palabras. Fe que se materializa como
oración, como práctica de los Sacramentos, la Eucaristía ante todo, la
Confesión como paso necesario. Pero también con las obras como pilar de nuestra
vida, porque la fe sin obras de caridad no conduce a nada, es como una guitarra
sin cuerdas, como un piano sin teclas, como una poesía sin palabras.
Hoy nos entristecemos, y nos alegramos, por el fallecimiento de nuestro querido
Padre Gobbi, y por eso queremos invitarlos a leer algunos segmentos de su
libro, y meditarlos. Sientan en el corazón como a medida que avanzan las
palabras, se presenta la suave voz de María en nuestro interior, como el Padre
Gobbi lo sintió también.
El Padre Gobbi amó a María, como Camino Perfecto a Jesús, destino perfecto de
todas las almas. Y Dios amó a este bonachón sacerdote italiano, porque tuvo la
valentía de enfrentar a todo el mundo, en defensa del Amor y la Verdad.
Oremos por él, que interceda por nosotros, por nuestra conversión.
.
Para acceder a nuestra página del Padre Gobbi HAGA CLICK AQUÍ
Para registrarse en nuestra lista de envíos de novedades HAGA CLICK AQUI
Les ofrecemos aquí un segmento del libro para que lo disfruten
El
gran signo de la Divina Misericordia
«Hijos predilectos, pasad Conmigo las últimas horas de este año que está ya
para terminar. Ved cuántos transcurren estas horas en la disipación y en las
diversiones y esperan el nuevo año en una atmósfera pagana, con frecuencia, en
una ostentosa trasgresión a la Santa Ley del Señor. Vosotros pasad estas horas
Conmigo, en la oración y en el silencio, en la meditación de mi palabra y en
una gran confianza en vuestro Padre Celestial. Es la Providencia quien prepara
para vosotros cada nuevo día y cada nuevo año, ritmando así en el sucederse
del tiempo, cuanto el Padre dispone para el bien de todos sus hijos. Es el
Padre quien dispone para vosotros nuevos días de paz y no de aflicción, de
perdón y no de condena, para que pueda resplandecer sobre el mundo el milagro
de su Divina Misericordia. Leamos juntos en esta noche los signos que el Padre
nos da de su Amor Misericordioso.
Yo soy el gran signo de la Divina Misericordia.
Por esto me manifiesto, de una manera tan fuerte y extraordinaria, a través de
mis apariciones, mis numerosas lacrimaciones y los mensajes que doy al corazón
de este mi pequeño hijo, que Yo misma conduzco por todos los caminos del
mundo, a la búsqueda de los pecadores, de los enfermos, de los caídos, de los
extraviados, de los desesperados, de aquellos que sucumben a la seducción del
pecado y del mal. Por esto invito a todos a consagraros a mi Corazón Inmaculado,
y extiendo esta mi llamada hasta los extremos confines de la tierra, a través
de mi Movimiento Sacerdotal Mariano. Así os ofrezco el seguro refugio, que la
Santísima Trinidad os ha preparado para estos tiempos borrascosos de la gran
tribulación y de la prueba dolorosa que ha llegado para la Iglesia y para toda
la humanidad.
Por esto renuevo mi urgente llamada a volver al Señor, que os espera con el
amor de un Padre, por el camino de la conversión y del cambio de corazón y de
vida. Alejaos del pecado y del mal, de la violencia y del odio, del culto que
se da cada vez más a satanás y a los ídolos del placer y del dinero, de la
soberbia y del orgullo, de la diversión y de la impureza. Y caminad sobre la
vía renovada del amor y de la bondad, de la comunión y de la oración, de la
pureza y de la santidad. Así llegaréis a ser vosotros mismos los signos de la
Divina Misericordia para la humanidad trastornada por la tempestad de
indecibles dolores, en el tiempo en que la gran tribulación está llegando a su
vértice.
Por esto os llamo cada día a seguirme. Yo soy la Madre del Amor hermoso y de la
santa Esperanza. Yo soy la Reina de la paz y el alba que anuncia el nuevo
tiempo que os espera y que cada vez está más próximo. Multiplicad por doquier
los Cenáculos de oración que os he pedido. Sobre todo difundid los Cenáculos
familiares, que Yo pido como medio para salvar a la familia cristiana de los
grandes peligros que la amenazan. Yo soy la Madre de la vida. Yo soy la Reina
de la familia.
Sacerdotes, hijos míos predilectos, responded a mi petición de consagraros a mi
Corazón Inmaculado, porque soy vuestra Madre comprensiva y misericordiosa. Mía
es la misión de lavaros de toda mancha, de consolaros en todo dolor, de dar
confianza a vuestro gran desánimo y fuerte esperanza a vuestra soledad. Yo os
ayudo a estar en el mundo sin ser del mundo; porque deseo que seáis solo, siempre
y enteramente de mi hijo Jesús. Sobre todo para vosotros, mis hijos Sacerdotes,
soy hoy el gran signo de la Divina Misericordia. Mientras llega el término de
este año, os bendigo a todos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo».
Tags: Falleció el Padre Gobbi